Transporte público

El taxi reclama más inspecciones

17/01/2017
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Más de 100 trabajadores del taxi de Telde, Ingenio, San Bartolomé de Tirajana y Mogán, convocados por la asociación Elite Canarias, han reclamado a la Consejería de Transportes del Cabildo de Gran Canaria más control en los transfer del aeropuerto, los servicios de limusinas, microbuses y empresas de ocio y contra el intrusismo.

Hartos de la «falta de inspección» y en defensa de un futuro sostenible en el servicio público del taxi, más de un centenar de asalariados y titulares de licencia municipal de varios municipios de Gran Canaria se concentraron este lunes ante la sede de la  Consejería de Transportes del Cabildo grancanario en una ruidosa manifestación de protesta para exigirle que multiplique y afine sus mecanismos de inspección y sanción.

Procedentes de Telde e Ingenio, los dos municipios que comparten el aeropuerto, pero también de San Bartolomé de Tirajana y Mogán, los dos municipios más turísticos, estos profesionales no solo reclamaron el establecimiento de cupos para la figura del transfer en Gando sino mayores controles sobre los servicios  prestados por limusinas, microbuses y empresas de ocio y recreo, y no solo en el aeropuerto, entre otras demandas.

«Cada taxi en su municipio o transfer para todos según las necesidades de los usuarios (hospitales, núcleos turísticos, Universidad, Ciudad de la Justicia», podía leerse en una de las pancartas que mostraron en la calle Tomás Morales. «No a los vehículos sin autorización que hacen de taxi», decía otra. «Más control en la mala praxis de los autobuses», rezaba una más. Y así un amplio reguero de demandas en contra del intrusismo, la desregulación y la picaresca que observan en su trabajo.

Convocados por la Asociación Elite Canarias, creada hace unos tres meses, los manifestantes criticaron «la desidia» del consejero insular de Transportes, Francisco Trujillo, recordando que las competencias de inspección en este sector corresponden al Cabildo. El insuficiente control, aseguran, «da lugar a un estado de anarquía e impunidad» en el servicio público.

«El subsector del taxi no soporta más la lacra del intrusismo, la competencia desleal y el transporte irregular», clamaron.