El sudoku del déficit

22/05/2013

Rajoy se dispone a resolver un sudoku bastante complejo a cuenta del déficit. Cómo cumplir los objetivos del déficit del Estado, meter en cintura a Cataluña, acallar a sus barones en las comunidades autónomas que han puesto el grito en el cielo ante la sola posibilidad de beneficiar a regiones incumplidoras con los criterios de estabilidad, y cómo contentar al resto de comunidades, como la canaria o la andaluza, que piden más flexibilidad para endeudarse.
Cataluña, que de puertas adentro presume de sostener a España, es hoy una región más dependiente que independiente. Una deuda de 40.000 millones de euros pesa lo suficiente como para acabar con cualquier proyecto soberanista. Lo sabe Mas y lo sabe Rajoy, pero quien pierde en la puja es el segundo que ha decidido volver a pagar para mitigar la pasión por la independencia. Si la capacidad de resistencia de Rajoy es infinita para ganar, con Cataluña está demostrando cierta impaciencia, y como le dicen algunos en su partido, la firmeza podría tener mayores réditos a largo plazo porque Mas no podrá soportar solo el peso del caos económico en el que está sumergida la región. En contra de lo que dicen los críticos a Rajoy en su partido, la realidad es que Cataluña no podrá cumplir los objetivos del déficit, ni el Estado se puede permitir dejar caer a Cataluña, que arrastraría la economía nacional. 
Con estos mimbres, el cumplimiento del déficit por parte del Estado es imposible. Valencia, Cataluña, Murcia y Baleares no pueden, objetivamente, cumplir con el límite establecido y si se le permite un endeudamiento del 2%, serán otras comunidades, las que han cumplido, como Canarias, las que tengan que apretarse más el cinturón, lo que se traduce en una injusticia manifiesta, que también podría traducirse en términos de solidaridad con Cataluña, revertiendo a situación insólita y que va en contra del mensaje catalán de que son ellos los que mantienen al Estado.
Si esta es la estrategia, si lo que quiere Rajoy es salvar a Cataluña y a cambio de la renuncia soberanista, lo lógico es que el margen de déficit que se deje a Cataluña y otras regiones salga directamente del Estado ya que este se ha reservado dos años extra que ha concedido la Unión Europea para estabilizar el objetivo y poner el déficit en el 3%.