El sector inmobiliario se une para hacer frente a la crisis

12/05/2008

Más de 60 promotores, constructores y empresarios del sector inmobiliario se han reunido recientemente para crear una plataforma insular contra la crisis. Proclaman que no tienen dinero para pagar sus deudas y reclaman la apertura de la obra pública, así como medidas para fomentar la compra de viviendas.

Los agentes económicos afectados por la acuciante crisis de los sectores inmobiliario y de la construcción en Fuerteventura se han reunido con el objetivo de crear una plataforma insular que aúne esfuerzos para frenar la pérdida de ingresos. Más de 60 promotores, constructores y demás empresarios del sector denuncian que la paralización de la venta de inmuebles impide pagar a los proveedores.

Por el momento, la mayor parte de los empresarios asociados son de Puerto del Rosario y, en menor medida, de Gran Tarajal. Pero la intención final es que todos los afectados por la crisis del sector en la Isla se integren dentro de una plataforma, cuyo nombre todavía no se ha decidido, aunque ya se baraja el de Queremos Pagarte.

Los integrantes de la nueva plataforma tienen como denominador común «estar pasándolo mal económicamente, debido a que no vendemos pisos», mientras que «las hipotecas de las casas siguen corriendo». Por tanto, «nos vamos arruinando más rápido que lentamente», explicó Roberto Pavón en representación de la nueva asociación.
«Todo esto da lugar a que no podamos terminar de pagar a nuestros proveedores que, a su vez, también lo están pasando mal porque no pueden cobrar». El objetivo de los empresarios no es otro más que hacer notar a las autoridades cuál es su situación, para que adopten las medidas que sean pertinentes, ya que, de lo contrario, «la economía puede resentirse enormemente», dijo Pavón.

Los afectados dejan claro que no quieren subvenciones, sino que se busquen fórmulas para dinamizar la economía. Y, para ello, nada mejor que «generar confianza para que la gente pueda comprar viviendas». En este sentido, uno de los mayores inconvenientes es el de la incertidumbre generada ante la subida de los tipos de interés. «Los compradores de pisos deben tener la seguridad de que no les van a subir el precio».

También demandan medidas al alcance de las administraciones local, regional y estatal, como «la apertura de la obra pública» para amortiguar el frenazo de la construcción.