Acento femenino

«El roller derby es muy feminista»

ETIQUETAS:

Esta canaria de 25 años lleva toda su vida vinculada al deporte, tanto así que se ha convertido en su profesión. Es instructora de barranquismo, puenting y amante del surf, entre otros. Katia Sánchez argumenta la pasión que siente por el roller derby, un deporte de táctica y velocidad en patines, solo apto para mujeres.

Katia Sánchez es una canaria apasionada del deporte, de pequeña comenzó sus andaduras en el baile, la natación, el optimis, la vela incluso aprendió a hacer windsurf. «El deporte de mayor duración que he practicado ha sido el surfing, desde los 15 años. Cogía la guagua desde Siete Palmas y me iba todos los fines de semana a La Cícer, estuviera como estuviera», señala sobre su indiferencia ante las condiciones del mar. Actualmente surfea sobre todo en el norte de Gran Canaria, «Vagabundos, Los Enanos, Quintanilla, y me he tirado dos veces en El Circo, que tiene una entrada y salida del agua complicada», asegura orgullosa de sus progresos.

En el año 2010 se fue a estudiar la Licenciatura de Biología en La Laguna y conoció al equipo de roller derby, un deporte eminentemente femenino que surgió en los Estados Unidos. «Se juega en un velódromo ovalado con patines especiales», explica. Katia Sánchez fue una de las pionera del equipo creado en Gran Canaria, Las Palmas Roller Derby. «Quedamos siete desconocidas interesadas en formar un equipo de roller derby en una cafetería», explica sobre el equipo con el que se puede contactar a través de Facebook.

«Es un deporte muy feminista porque se hace todo por trueque entre las chicas, sin dinero de por medio», explica Sánchez, que asegura que las propias entrenadoras lo hacen por amor al arte. «No había federación hasta este 2015, hace un par de años crearon un equipo de roller derby con chicas de toda España que fueron a competir a Dallas, Estados Unidos», explica. Ella se rompió el cuádriceps y no pudo presentarse candidata. Sobre si existen equipos masculinos de roller, señala: «Alguno habrá, pero son minoría».

Cuatro bloqueadoras conforman una muralla sin parar de patinar, deben impedir que la jammer del equipo contrario traspase la barrera, y a su vez, ayudar a la jammer de su equipo a cruzarla. «Los bloqueos deben ser legales, no puedes atacar con el codo, hay que defender con caderas y hombros», Sánchez se desvinculó hace unos meses por una lesión de espalda.

Esta joven trabaja como monitora de lucha canaria y patinaje en un colegio de la Isla, también enseña puenting y barranquismo con sus amigos de la empresa Yukan.