El regreso de la ‘Sugar hill band’

El 31 de diciembre de 2009 la Sugar hill band tocó en la fiesta de fin de año del parque de la Música, en Las Canteras, recogió los instrumentos y se disolvió. La crisis y problemas de índole personal obligaron abandonar cuando la banda estaba en la cresta de la ola.

Con Cristóbal Suárez de buque insignia, los de la Sugar llenaban locales con el  soul y el R&B más auténticos.  Hasta año y medio después no cesaron las llamadas para posibles bolos. 

  La noticia ahora es que la banda ha vuelto a ensayar y ya tiene fecha para el regreso: será el 10 de noviembre, domingo, a las 13:00 horas, en el Real Club Victoria. 

En realidad se trata de recuperar una tradición que el grupo mantuvo entre 2001 y el 2009: tocar en el aniversario del Victoria, sociedad con la que varios miembros del equipo mantienen una relación especial. «El Victoria es el club de nuestros amores, por eso hemos querido hacer nuestra reentré allí», explica Emilio Rodríguez (saxo tenor).

La banda, como la música que hace, tiene  «solera», en palabras  de su emblemático cantante, Cristóbal Suárez, que se refiere a la edad -sesentones- de buena parte del equipo. «La mayoría estamos en la música desde los años 60, somos los auténticos viejos rockeros», afirma.

Y si cuando empezaban, en plena dictadura, tuvieron que hacerse con un carné para que la policía no los sacara de los locales, ahora  se topan con la burocracia de nuevo porque hay varios que están jubilados, prejubilados o en trámites, y para poder tocar tienen darse de alta media día. Ir a firmar y volver a ir a firmar. Pero eso no es un problema cuando la afición es tan grande que dura toda la vida.

«Se va a arreglar, nadie me va a quietar la afición por la música», subraya  Emilio Rodríguez , que como otros se gastan su dinero en palomas, se ha dejado unos ahorros en acondicionar una sala de ensayo con todas las de la ley, insonorizada, con aire acondicionado y preparada para futuras grabaciones-

Compared to what, de Ray Charles, I’ll be your doctor, de Joe Cocker o My girl, de Otis Redding son algunos de los clásicos en el repertorio de la Sugar hill band, una banda bien armada con cantante, coro, sección de vientos (saxo alto, saxo tenor, trombón y trompeta), guitarra bajo y dos teclados. Un grupo  amplio para las expectativas económicas actuales. «¡13 en un banda!, ¿esto qué es? ¿una ONG?», exclama Suárez con sorna.

Sólo faltan cuatro de la anterior formación y algunos de los músicos -Cristóbal Suárez, Pachi Alday, Antonio Sosa y Pepe Cabrera- ya formaron parte de Sobrecarga, un combo de parecidas intenciones  y muy grato recuerdo. Son inumerables los grupos de los que han formado parte, son  viejos rockeros.