Las Palmas de Gran Canaria

El puente de El Rincón pierde las fundas

El deterioro es visible para cualquier transeúnte. Las fundas protectoras de los tensores del puente de El Rincón, en la entrada norte de la capital grancanaria, ya no resisten más el ataque del salitre, después de 18 años de servicio. El caso es que la reparación no es tan fácil. No existen repuestos.

Los ingenieros encargados del mantenimiento del puente de El Rincón dicen que la estructura no corre ningún riesgo. Los agujeros apreciables a simple vista en los tensores centrales del viaducto, y el óxido que presentan especialmente en la base, «no afectan a las piezas de acero que sujetan los tableros», exponen los técnicos del servicio de Mantenimiento de Carreteras del Cabildo grancanario, encargado de la conservación de la vía y de sus soportes.


«Tenemos un problema estético, porque el material se deshace apenas lo tocamos, y no es tan fácil encontrar repuestos», indican los encargados. «Son las fundas antivandálicas, las piezas diseñadas para recubrir el acero las que están bastante perjudicadas por el efecto del salitre, las que más han sufrido el paso del tiempo y está claro que no basta con pintarlas, ya no aguantan más», admiten.


La solución, sin embargo, no es tan fácil como el diagnóstico. Las fundas son piezas enteras embocadas desde la parte superior, por lo que ahora resulta «imposible» usar el mismo sistema, si se quisiera reponer el material. Y aún así, sería inútil; tampoco se venden repuestos en el mercado. Y las alternativas son, por ahora, «demasiado caras».