El presupuesto de 'El niño' asombra al mundo

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«Es imposible. No puede costar ese dinero». Eso le dijeron a Daniel Monzón los compradores de las distribuidoras internacionales tras ver su película en Cannes. Y es que, aunque El Niño contó con un presupuesto abultado para ser una película española –seis millones de euros–, esa cifra es calderilla respecto a los montantes que se manejan en el cine de acción hollywoodiense. «¡Ya te digo! Allí las películas tienen presupuestos de hasta 180 millones de dólares». No obstante, a  Monzón no le ha hecho falta tanto para conquistar el mercado internacional. «Ha sido una empresa ambiciosa por las características de la historia que estamos contando, y estoy orgulloso del resultado», comentó el cineasta quien recordó su primer pase. «Fue en Cannes, ante un público diverso; húngaros, rusos, japoneses, americanos... Muchos me felicitaron y me dijeron que estaba realizada de forma espectacular». De hecho, ese interés se tradujo en la venta internacional de la película. «Se verá en todo el mundo: Francia, Inglaterra, Asia, América...», comenta sin ocultar su alegría. 

El realizador cree que la gran acogida que tuvo se debe a que la cinta se aleja del estilo imperante. «El cine de acción estadounidense está viciado por los efectos especiales. He intentado recuperar la sensación física para transmitir mejor la angustia, el miedo y el suspense. Hoy se abusa de los espectáculos grandiosos con muchos efectos que te dejan frío, parecen más bien un videojuego que una película que te interese o que te afecte. Es un cine contemplativo», sostiene Monzón.

No obstante, reconoce que seis millones son muchos, tal y como está el panorama del cine patrio. «Para la ambición que tenía era un presupuesto limitado. A mí me parece que a los equipos españoles lo primero que nos mueve es la pasión. Por eso nos quieren fuera. Muchos están enamorados de España y de sus directores por motivos profesionales: saben que se entregan y que hacen milagros con presupuestos irrisorios», resalta el realizador, que agradeció esa entrega a los equipos con los que trabajó en Andalucía, Marruecos y Canarias. Por eso opina que, aunque la crisis afecte al cine español y algunos se ensañen con él, ningún profesional del sector lo abandona. «Si hay una droga dura –comenta– es el cine». 

De momento, Monzón no piensa emigrar. Pero confiesa que en Estados Unidos comparte representante con Baz Luhrmann, Kenneth  Branagh o David Cronenberg. «En España está mi lengua, mi cultura y me gusta hacer cine aquí. Pero si me plantearan una aventura americana con un proyecto que me apasionara, lo haría».

TRABAJO DE 'CASTING'
Luis Tosar es el actor fetiche de Monzón. «Cuando uno da con alguien tan maravilloso no lo sueltas por nada. Si me dicen de hacer una versión de Mujercitas, le pondría falda y peluca y sé que lo haría extraordinariamente bien», bromea el director. Esta vez, Tosar encarna a un policía que, en su opinión, no cae ni en el estilo épico de los agentes del cine norteamericano ni en el sainetesco del español. Pero, junto a actores tan curtidos como Eduard Fernández, Sergie López o Bárbara Lennie, el reparto incluye a debutantes como Mariam Bachir o Jesús Castro, que da vida a El niño. «Hubo un proceso de casting muy largo. Nunca habían actuado. Tuvimos que ensayar con los chicos para que cogieran confianza y, entre unas cosas y otras, nos pegamos un año. Cuando empezó el rodaje, parecía que lo habían hecho de toda la vida», explica Monzón que hizo su apuesta más fuerte con Castro. «Tenía que encontrar a una persona con aura de estrella y que surgiera de la calle para que reflejar lo que sucede en el Estrecho con realismo y tono documental». Y lo encontraron en Vejer de la Frontera y de casualidad. Castro fue a la prueba para librarse de ir a clase. «Los directores de casting decían que estábamos locos».