Tres jóvenes que han proyectado una empresa de confección de ropa siguiendo el diseño de los clientes van a conocer al fundador de la firma Kukuxumusu, Mikel Urmeneta, al ganar el premio Gran Canaria Emprende Junior de 2009 dirigido a estudiantes de Secundaria.

Christian Díaz, María Navarro  y Teresa Santana estaban «contentos» y hasta «excitados» tras las dos alegrías consecutivas que les dieron ayer, ganar el concurso de ideas al que se presentaron cinco grupos de Secundaria de Agüimes, Tejeda y la capital, y a continuación saber que el premio consiste en un viaje de cuatro días a Bilbao y Pamplona que incluye un encuentro con el fundador de la firma Kukuxumusu, de muñecos estampados en camisetas, tazas,... nacida al calor de los sanfermines.


A las puertas del premio se quedaron cuatro ideas originales para crear productos con valor añadido e impacto económico en sus municipios. Así, un grupo del CEO Tejeda imaginó una empresa para fabricar y vender compost para la reutilización de productos orgánicos, y otro la puesta en marcha de un centro de atención a domicilio, primero, y luego un centro de día, para personas dependientes. Los del IES Villa de Agüimes pensaron en un negocio de recogida a domicilio de aceite usado, de particulares y empresas, para su venta posterior a plantas de biodiesel, y en un espacio de exposiciones culturales aderezado con el consumo de productos de delicatesen, dirigido a un público de nivel adquisitivo medio-alto.


Al concurso de presentaron sólo cinco proyectos de los 22 centros de los 21 municipios con los que se contactó, reconociendo la consejera de Industria y Comercio del Cabildo, Inés Jiménez, que «la convocatoria fue un poco apresurada». La próxima se hará «con más margen de maniobra», aseguró. Su departamento promueve Gran Canaria Emprende desde hace años para contribuir a la promoción y consolidación de empresas innovadoras. El programa incluye  acciones dirigidas a jóvenes, una de ellas el concurso de ideas entre centros de Secundaria fallado ayer.


La originalidad y el carácter innovador, el potencial del negocio, la viabilidad técnica y financiera del proyecto y el nivel de madurez de la idea son algunos de los criterios que rigieron el fallo.


En el acto de entrega de premios los gemelos Ayose y Ancor, ambos ingenieros de telecomunicaciones, explicaron como optaron por su pasión, el baile, para ganarse la vida, regentando ahora su propia academia de ritmos latinos con bastante éxito.