El PP pide una encuesta sobre el top-less en las playas locales

06/07/2009

Las playas de Telde son de honda tradición familiar y por eso, en opinión del PP, no está demasiado bien visto el top-less. Así las cosas, plantea que se aproveche que se está tramitando una ordenanza para que se haga un sondeo y se pregunte si se permite y cómo.

O que se consulte a los usuarios de las playas sobre si debe permitirse o no el top-less y, en ese caso, cómo hacerlo, o que se habilite un espacio en las calas del municipio para aquellas usuarias que quieran practicarlo. Esta es una de las propuestas que el PP de Telde planteará para su inclusión en el articulado de la ordenanza para el uso y disfrute de las playas, que fue aprobada inicialmente ayer por la Junta de Gobierno Local y respecto a la que los grupos políticos tendrán 10 días para presentar alegaciones. Después irá a Pleno y estará un mes en exposición pública.

El portavoz del PP, Francisco Santana, advierte de que «buena parte de la sociedad teldense es aún bastante conservadora para ciertas cosas» y que le consta que muchos de sus usuarios,  la mayoría familias, no acaban de ver bien el top-less en Melenara o Salinetas. María Inmaculada González Calderín, concejal también del PP y vecina de la zona, precisa además que a menudo recibe las quejas de muchas madres y de personas mayores que no ven bien que una mujer descubra sus pechos delante de sus hijos.

Fogatas en las rocas. Sobre lo que sí que no tienen dudas es sobre la prohibición del nudismo, que creen que no tiene cabida en el modelo de playa teldense, sujeto a tradiciones. Precisamente por ello, porque creen que las restricciones no deben acabar con algunas costumbres, González Calderín anuncia que el PP propondrá que al menos se permita «seguir haciendo asaderos o fogatas en las zonas de rocas del litoral de Telde, siempre de forma muy controlada, tras la solicitud previa de un permiso y bajo el apercibimiento de que si no se deja limpio, se aplicará al infractor una fuerte sanción». Tiene en mente, por ejemplo, a un grupo de 17 matrimonios que suele reunirse para hacerse una paella en Las Caracolas, en Clavellinas.

Asegura que este pasado fin de semana recibió infinidad de quejas por parte de los usuarios respecto a lo que prevé la ordenanza, que a su juicio, «incide demasiado en las restricciones». Le parece «excesivo» que se pueda multar con entre 750 y 1.500 euros a una persona por bañarse con bandera roja. Cree que se debe apostar más por la prevención y la seguridad que por la sanción.