El Mulato se prepara para el salto

Rosa Rodríguez
ROSA RODRÍGUEZ

La puesta en marcha de la central hidroeléctrica del Salto del Mulato será «la clave» de la transición energética en La Palma. La próxima semana el Consejo Insular de Aguas dará por caducada la concesión administrativa por 99 años que tenía la compañía eléctrica Endesa y que expiró en 2012. El siguiente paso será la convocatoria de un nuevo concurso. El Consejo Insular de Aguas de La Palma ha tardado cinco años en declarar la caducidad de la concesión administrativa que hasta el año 2012 tenía Endesa para explotar la central hidroeléctrica del Salto del Mulato. Esa formalidad, que inicialmente se iba a rubricar este jueves, pero que se ha pospuesto a la próxima semana, es imprescindible para convocar un nuevo concurso para la explotación de la central. El consejero insular de Aguas, José Luis Perestelo, reconocía este jueves que el proceso ha sido «algo enrevesado», pero que el Cabildo está decidido a emprender el camino para que La Palma tome la senda hacia un nuevo modelo energético con las energías renovables y el ahorro como pilares. El portavoz de la Plataforma por un nuevo modelo energético en La Palma, Antonio Cabrera, está convencido de que la central hidroeléctrica del Salto del Mulato será «la clave» para que La Palma avance hacia ese nuevo modelo. «Ha llegado el momento de la transición» y La Palma, asegura, «está en condiciones de emprenderlo». Pero antes, admite, se tiene que abrir un proceso de debate y participación en el Isla que la plataforma ha iniciado hace más de un año con la idea de «construir una alternativa energética y hacerlo como un proyecto social». En la primera etapa de la electricidad, el agua, recuerda Cabrera, fue la protagonista como recurso para su generación y, además, permitió que hasta bien entrado el siglo pasado que La Palma fuera autosuficiente con las hidráulicas de barranco de El Río, en Santa Cruz de La Palma -la primera de Canarias, que dio luz en la Navidad de 1892-, la de Argual y Tazacorte (1933) y la del Salto del Mulato, en San Andrés y Sauces, que estuvo funcionando desde 1955 hasta el año 2002. Cabrera cree que el agua tiene que volver a ser la protagonista del cambio y la vuelta a las energías renovables y la autosuficiencia. La repotenciación y la puesta en funcionamiento del Salto del Mulato debería marcar el punto del inflexión, pero, además, dice, capitaneado por el Cabildo palmero tal y como lo hizo en 1955 con la empresa pública Riegos y Fuerzas de La Palma SA.