La Palma

El Instituto Geográfico mejora la red de vigilancia volcánica

19/03/2008

El Ministerio de Fomento iniciará en abril el trabajo de campo para mejorar la nivelación geométrica de la red de alta precisión del sistema de vigilancia volcánica de La Palma. La asistencia técnica del proyecto ha sido adjudicada por la Dirección General del Instituto Geográfico Nacional (IGN) a la empresa Geomap SA.

La inversión no es muy elevada, pero el objetivo es sumamente relevante. La actuación prevista por el Ministerio de Fomento en la red de nivelación geométrica de La Palma permitirá someter a un riguroso marcaje cualquier movimiento sísmico del edificio volcánico de Cumbre Vieja. Este macizo, formado por una sucesión de erupciones telúricas, con diferencia, es el más dinámico de la Isla.

La asistencia técnica del dispositivo de seguimiento permanente ha sido encargada por la Dirección General del Instituto Geográfico Nacional (IGN) del Ministerio de Medio Ambiente, tras el preceptivo concurso público, a la empresa Geomap SA por un importe de 199.056 euros.

Los sensores de la red de nivelación detectan y evalúan la deformación vertical de los edificios volcánicos más activos de La Palma y ofrecen información sobre las incidencias que, en tal sentido, contabilizan en cada momento.

Campaña.

Un equipo de la citada contrata realizará en abril la primera fase del proyecto.

El ING, en el marco del sistema de alerta volcánica, ha realizado otras campañas similares. Hace más de un año se proyectó actuar a lo largo de la carretera que va desde Puntallana hasta Garafía. También planificó un seguimiento similar en la vía de la Cumbre, con un ramal hacia La Caldera de Taburiente.

En la línea perimetral.

La directora del Instituto Geográfico Nacional en Canarias, María José Blanco, explicó que se instalarán más puntos de registros de la red de vigilancia sísmica en la línea perimetral que arranca en el kilómetro cero de la Isla ubicado en el Puerto de Santa Cruz. En concreto, precisó, «los clavos» se colocarán en los márgenes de la carretera de circunvalación que bordea la Isla. Los datos que arrojen, dijo, permitirán conocer más profundamente «la variación del campo gravitatorio».

Preinstalaciones para casos de crisis.

El control de los volcanes, sin alarmismo, debe ser continuo y lo más minucioso posible. Según fuentes del Ministerio de Fomento, en 2006 comenzaron a vigilarse de forma periódica las posibles variaciones mediante imágenes obtenidas por satélite. Igualmente se empezaron a estudiar a través de instalaciones geodésicas permanentes con GPS (sistema de posición global basado en señales de radio), mareógrafos, inclinómetros y red gravimétrica. La finalidad de tal despliegue es detectar la más mínima oscilación en la superficie de la Isla y, sobre todo, en el flanco occidental del edificio volcánico de Cumbre Vieja.

También se pretende el diseño y planificación de preinstalaciones de emplazamientos en caso de crisis volcánicas. Según se indica en el Plan Territorial de Emergencia y Protección Civil, la Isla cuenta con «una subred para la observación del volcán de Cumbre Vieja y una red de estaciones para medir las deformaciones de terreno en la misma zona». La inspección de las posibles variaciones se llevan a cabo «mediante el control de posición por satélite con el objeto de detectar cualquier actividad eruptiva y determinar si el citado flanco está experimentando algún tipo de desplazamiento».