El ingenio del conquistador sale a la luz en Agaete

La primera mina de oro blanco de Canarias, el ingenio que Alonso Fernández de Lugo creó en Agaete antes de conquistar La Palma y Tenerife, se sigue excavando y va tomando forma. A medida que se desentierran aparecen el acueducto, el molino, las dependencias de esta fábrica de azúcar...

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA

El ingenio que en 1486 fundó en Agaete el conquistador Alonso Fernández de Lugo produjo azúcar hasta 1642, oro dulce exportado a Amberes, Flandes, Valencia. Era la primera industria de esta isla. Maestros de Madeira, plantadores de cañas, mano de obra aborigen y esclavos africanos fruto de las cabalgadas destilaron allí miles de toneladas de arrobas antes de que los cañaverales se sustituyeran por parras y cereales. Los restos, aparecidos con la construcción de la urbanización Las Candelarias, siguen desenterrándose y analizándose por Arqueocanarias y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, que van definiendo el molino, el horno, la sala de calderas, la de la purga de la melaza... Sobre el terreno, una carretera del siglo XXI divide en dos el ingenio. Arriba los usos hidráulicos; abajo los industriales, donde asoman marcos de puertas, canales de desagüe, lozas andaluzas y prehispánicas, una cuarta moneda de los Reyes Católicos y formas azucareras, sepultados durante varios siglos. El Cabildo estima que la excavación, restauración, difusión y musealización del yacimiento costaría 1,1 millones de euros y su coordinador general de Patrimonio, Larry Álvarez, busca patrocinio privado, puede que de empresas vinculadas al azúcar. También negocia con Inmobiliaria Betancor la cesión de 25.000 metros cuadrados en Las Candelarias. La primera teniente de alcalde de Agaete, María del Carmen Rosario, recordó que el plan parcial de la urbanización está tramitando su revisión.

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