El Gobierno reconoce ahora que el puerto de Granadilla es ilegal

25/12/2008
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Casi una década ha tardado el Gobierno canario en reconocer, tal y como han denunciado machaconamente colectivos ecologistas y ciudadanos, que la construcción del puerto de Granadilla es ilegal porque destruye el sebadal del Sur. Para que el puerto se pueda hacer el Gobierno desprotegerá ahora los sebadales.


Durante 20 días ha estado en exposición pública el expediente que sustenta la resolución del viceconsejero de Medio Ambiente mediante la cual se desprotege los sebadales y descataloga la población de fanerógamas existente donde se construirá el puerto de Granadilla. Ese expediente contiene el único documento oficial existente hasta ahora que reconoce públicamente que la construcción del puerto de Granadilla podría incurrir en una ilegalidad si los sebadales mantienen la categoría de protección que tienen.


Se trata del informe firmado por el jefe del Servicio de Biodiversidad, José Luis Martín Esquivel, apenas dos días después de que de que el viceconsejero de Medio Ambiente, Cándido Padrón, diera por iniciado el expediente para rebajar la protección de los sebadales en el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias y estudiar la posibilidad de descatalogación de la población de Granadilla que solicita la Autoridad Portuaria. En el cuerpo de dicho informe se recoge textualmente que la actual catalogación de los sebadales (Cymodocea nodosa) «como especie de interés especial impone un régimen de protección que tampoco resulta compatible con la infraestructura portuaria en Granadilla».


El jefe del Servicio de Biodiversidad reconoce que el sebadal «reúne requisitos para continuar considerándose como especie protegida en la categoría de interés especial» y que, aunque se hiciera otra catalogación, dice, «continuarían habiendo dos alternativas: proteger la Cymodocea nodosa impidiéndose la construcción del puerto (toda vez que se entiende que no es operativo traslocar los ejemplares afectados); o quitar la protección al núcleo de Cymodocea afectado por el puerto y proceder a su construcción».

Rebaja. Finalmente, y pese a reconocer en el informe que las praderas de fanerógamas tienen entidad suficiente como para seguir protegidos, con fecha 9 de octubre de 2008 Martín Esquivel remite su informe al viceconsejero de Medio Ambiente y concluye que la Cymodocea nodosa «no debiera considerarse amenazada en Canarias, todo lo más, como protegida con la categoría más básica de todas», es decir, como especie de interés especial, que en el Catálogos de Especies Amenazadas no es una figura de protección por amenaza, dando así entidad a la petición de la Autoridad Portuaria que alega que la desaparición de un 1,26% de la superficie total de sebadales «no significará riesgo de desaparición para la especie».
Al informe del jefe de Biodiversidad del Gobierno canario se suman otros en el expediente, entre ellos el del Abogado del Estado recabado por la propia Autoridad Portuaria, que también pone en evidencia que, con la actual protección de los sebadales, no se podría construir el puerto. Así, advierte de que la ejecución de las obras de abrigo del puerto de Granadilla chocan con «la prohibición genérica del artículo 4 del Decreto 151/2001 [por el que se crea el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias]» y, aunque no hace un análisis riguroso y sí tiene en cuenta que el puerto cuenta con informe medioambiental favorable, concluye que sólo sacando los sebadales del Catálogo de Especies Amenazadas y descatalogando la población afectada se podría hacer el puerto y cumplir con la ley.