El Gobierno activa el decreto para que Defensa controle el tráfico aéreo

EFE

El Gobierno prepara para mañana la declaración del estado de alarma por la situación de los aeropuertos, una vez que el espacio aéreo español ha quedado bajo control del Ejército del Aire, aunque la situación dista mucho de normalizarse. El vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha anunciado esta madrugada que a las 9 de la mañana habrá una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros para efectuar esa declaración "si la situación no se normaliza completamente". La declaración del estado de alarma, una facultad que la Constitución reserva al Gobierno y que no ha sido usada hasta ahora en la democracia, tendría como consecuencias prácticas que todos los controladores aéreos quedarían movilizados militarmente y que si alguno no acude a su puesto pasará inmediatamente a disposición judicial acusado de un delito que puede implicar penas graves de prisión. En paralelo, la Fiscalía ya ha abierto de hecho diligencias para determinar si los controladores han podido incurrir en un delito penal contra el tráfico aéreo en su variante de sedición que está penado con hasta ocho años de cárcel. Aunque algunos controladores han ido acudiendo a sus puestos de trabajo en las últimas horas, el bloqueo del tráfico aéreo continúa, ya que, según Rubalcaba, aunque la asistencia a las torres ha sido desigual, en algunos casos ha sido "meramente formal". El vicepresidente ha explicado que eso es debido a que, si bien han acudido a sus puestos, "en la práctica no están trabajando". Por ejemplo, en el caso de Madrid y Baleares, a primera hora de la madrugada no había actividad alguna. En el aeropuerto de El Prat (Barcelona) la mitad de la plantilla se había incorporado a media noche, mientras que en Canarias todos los controladores del turno de noche estaban en sus puestos de trabajo. Mientras tanto, un grupo de controladores se ha reunido en un hotel de Madrid en el que han coincidido con algunos pasajeros que han sido allí alojados tras suspenderse sus vuelos. Esa coincidencia ha provocado algunos momentos de tensión por los insultos que han dirigido los afectados a quienes han provocado la situación en los aeropuertos. Además, efectivos de la Guardia Civil han pedido la documentación a los controladores reunidos en ese hotel. En medio de esta situación, el presidente de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA), Camilo Cela, ha hecho un llamamiento al colectivo para que se incorporen a sus centros de trabajo, y que actúen con serenidad. Cela ha señalado que los controladores deben demostrar la "profesionalidad" que han tenido durante todos estos meses en los que ha dicho que han sido acosados por la empresa. Alrededor de 330.000 pasajeros se han visto afectados durante la jornada por el cierre de los aeropuertos españoles, según fuentes de AENA. El origen de la protesta de los controladores ha estado en la aprobación por parte del Consejo de ministros de un nuevo modelo de gestión aeroportuaria. Este modelo se ha aprobado hoy mismo mediante un real decreto previo a otro publicado también en el BOE facultando al Ministerio de Defensa para garantizar la prestación del servicio de control aéreo.