El "galáctico" de La Paterna

12/06/2011

Alexis Valido (Las Palmas de Gran Canaria, 1976) solo trae algunos de sus numerosos trofeos para repasar 22 años como líbero en el mundo del voleibol. «Sería imposible cargar con todos», afirma mientras respira hondo y comienza su relato. Todo empezó en el capitalino barrio de La Paterna...

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Allí dio sus primeros toques a un balón de voleibol. «Empecé a jugar al baloncesto, en las Alcaravaneras, pero como estaba muy lejos y mis notas empezaron a bajar, mis padres decidieron que no siguiera. Como detrás de mi casa se jugaba al voleibol, empecé a practicarlo», dice.


Con solo 13 años, ni su primer entrenador Ricardo Roger Valentín, ni el propio Valido se imaginaban que se estaba puliendo un diamante. «A los cinco meses ya me había llamado la selección canaria. Ganamos el campeonato de selecciones autonómicas en el 92, y me dieron el trofeo del mejor atacante», relata.


El interés del histórico Guaguas no se hizo esperar, y lo ficha tras sus dos temporadas como cadete en La Paterna. Pasó también por el Cisneros de Tenerife y Gijón, donde problemas personales le hacen tomar la decisión de retirarse en el 99. Una decisión que cambiaría su vida, ya que solo una semana después, una llamada desde Málaga le hacía retomar su carrera: «Hervás me propone jugar de líbero. El 6 de enero del 99 recuerdo que estaba en un avión rumbo a Málaga, y ese mismo verano debuto con la selección absoluta coincidiendo con la retirada del gran Venancio Costa», recuerda.


Disputa su primera Copa del Mundo y la Olimpiada de Sydney del 2000. Y de ahí, a Alemania. «Estando con la selección, de repente me llega una oferta del Friedrichshafen y no me lo pienso y firmo», recuerda.

EL ‘TORO’. Valido gana 6 copas y 4 ligas alemanas. «Fueron los mejores años de mi carrera. Me llamaban el toro, por eso de ser español. Al final de cada partido que ganábamos algo me daban una especie de muleta para que diera unos pases de torero, como hacía Raúl en el Madrid».


Tras su salida de Alemania ya nada volvió a ser lo mismo. Deja seis años exitosos para irse al Tours francés, «la peor decisión de mi vida. Como las cosas no funcionaron a los extranjeros nos cogieron como cabeza de turco. A los cuatro meses decido rescindir porque me dicen que no iba a jugar más», destaca. Esa misma temporada, en 2007, su Friedrichshafen gana Liga, Copa y Champions, y la selección es campeona de Europa. Y Valido se lo había perdido todo.


Es en el Almería, en 2007, donde vuelve a sentirse jugador, pero las lesiones le obligan a abandonar a sus 35 años. Cicatrices que marcan una trayectoria al alcance de pocos mortales del que fue, es y será uno de los galácticos del voleibol nacional en internacional, que un buen día empezó a pulirse en el barrio de La Paterna.