El fraude del padrón salta al censo electoral de Santa Cruz de Tenerife

10/04/2013
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El INE comenzó a detectar desde el año 2007, dos años antes de que pudiera cruzar sus datos con los del Ministerio del Interior, que en Santa Cruz de Tenerife había casi 12.000 personas inscritas en el censo electoral que no existían. La cifra prácticamente coincide con la de los vecinos empadronados de manera fraudulenta en la ciudad desde 1996.

La Oficina del Censo Electoral, que gestiona el Instituto Nacional de Estadística, ha estado remitiendo desde hace cinco años un total de 11.994 cartas a vecinos de Santa Cruz de Tenerife para darlos de «baja por inexistencia». Se trata de una cifra que se acerca a la de 12.878 personas que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife tenía empadronadas y que el propio INE ha detectado que estaban registradas sin Documento Nacional de Identidad (DNI) o con una identificación perteneciente a otro habitante.

Pero es más, de esas 12.878 inscripciones sobre las que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife no ha podido acreditar su existencia, al menos 11.167 se corresponden con inscripciones padronales realizadas en 1996, según indicó ayer Rafael Miranda, director del INE en la provincia tinerfeña. Ese año se elaboró un padrón de base cero, es decir, que se hicieron inscripciones nuevas, casa por casa.

Así, al menos desde mayo de 1996, Santa Cruz de Tenerife no sólo ha estado recibiendo dinero proveniente del reparto de fondos del Gobierno de Canarias y del Ejecutivo central merced a un criterio de población inflado en 11.167 personas, sino que, además, tenía un censo electoral donde 11.994 votantes simplemente no existían.
No hay que olvidar que Santa Cruz de Tenerife es uno de los municipios más abstencionistas de España y que la abstención favorece a   los partidos políticos más votados. En las últimas elecciones municipales celebradas  en 2011, en la capital tinerfeña la abstención fue del 43,42% del censo.

El proceso de comprobación de que efectivamente esos 11.994 votantes no existen acaba de concluir por parte del INE, con lo que su efecto no se podrá ver en las urnas hasta las elecciones de 2015.

Miranda está convencido de que cuando se haga el cruce se comprobará que las inscripciones padronales fraudulentas coincidirán con las bajas del INE en el censo electoral.