El espíritu de Raquel Meller vuelve al Paralelo de Barcelona

JOSE OLIVA /EFE

El espíritu de la cupletista Raquel Meller (1888-1962) regresa al Paralelo barcelonés cien años después de su debut, con el espectáculo "Por los ojos de Raquel Meller", con el que su director, Hugo Pérez, quiere recordar a la que considera "la artista española del siglo XX con más éxito internacional". "Yo nací en Barcelona, en 1911, en el Teatro Arnau", recordaba en vida Raquel Meller sobre su debut, y cien años después y de la mano de Hugo Pérez y la Compañía Tribueñe, vuelve al Paralelo, muy cerca de la histórica sala, en concreto al nuevo espacio Arteria Paralúlel, donde desde hoy ofrecen siete únicas funciones. Meller nació en Tarazona (Zaragoza), en 1888, pero a partir del comienzo de su carrera artística en el Paralelo consideraría Barcelona su ciudad natal, y en ella moriría, tras una carrera internacional imparable, casi olvidada, en 1962. "Por los ojos de Raquel Meller", ha explicado a Efe Hugo Pérez, es "un espectáculo, con música en directo y más de 60 cambios de vestuario, que recorre la España de 1910 a 1940 y recuerda los espectáculos del Teatro Arnau, pero también los del Liceo, los de París, Londres, Los Ángeles, Nueva York, Madrid o Buenos Aires". Los espectadores hacen un viaje desde los Cafés Cantantes en los que empezó a forjar su carrera, pasando por las Variedades Selectas hasta llegar a la Revista Internacional. Según Pérez, el espectáculo "intenta retratar el aliento poético de una época, siempre a través de los ojos de ella, una mirada a veces inocente y otras irascible". Define el espectáculo de "biografía teatralizada", que se centra sobre todo en el arte, donde su vida está también reflejada. El origen de este musical es la "devoción" de Hugo Pérez por la cupletista, aunque, puntualiza, que también le gustan "artistas de esta época, de la literatura y de la escena, todos de una época brillante para la cultura española". El propio Hugo Pérez, que colecciona fotografías y documentos autógrafos de Raquel Meller, también posee una colección de trajes antiguos del siglo XX, algunos de los cuales se pueden ver sobre el escenario. Para dar mayor autenticidad al espectáculo, "Por los ojos de Raquel Meller" cuenta con música en directo a cargo de un pianista, que, en palabras del director, es como si fuera "un pianista dramático, que forma parte de la obra, por como lleva el ritmo". Pérez recuerda con emoción que Raquel Meller llegó a actuar en el Liceo para que la burguesía pudiera escucharla, pues en aquella época ese público ni se acercaba al Paralelo. La cupletista convirtió algunas de sus canciones en grandes clásicos españoles como "El relicario" -que fue la que alcanzó la máxima popularidad-, "La violetera", "Doña Mariquita", "Manola", "Nena", "La montería", "La billetera", "Gitana, gitana", "Mimosa" y "Flor del mal". En opinión de Pérez, Meller, que fue una "moderna", "aportó un matiz a la canción, dio contención a la interpretación, hasta el punto que Charles Chaplin llegó a decir que era él en mujer". Pérez asevera que "a pesar de que Raquel Meller ha sido única, ha tenido buenas herederas como Imperio Argentina o Estrellita Castro, pero su estela se perdió después, cuando el género se centró en la exageración y en el absurdo". "Por los ojos de Raquel Meller" se centra más en sus principios, pero, advierte Pérez, también se evoca el final de su vida. Piensa el director que 'la Meller' fue reconocida en su época, pero hoy nos ha quedado "un resumen del mito, que se queda en 'La Violetera' y 'El Relicario'", pero que en realidad "fue la única artista de su época que no necesitó a ningún hombre para llegar a donde llegó, y que hizo una carrera cinematográfica internacional, aunque breve".