El deterioro en San Bernardo obliga a apuntalar la calle

ETIQUETAS:

El deterioro observado en la estructura del aparcamiento de San Bernardo obligará a apuntalar al menos la Avenida Primero de Mayo, que discurre sobre el techo del recinto en un tramo de casi 200 metros. Los técnicos municipales preparan la intervención para la próxima semana.

El mal estado del aparcamiento subterráneo de San Bernardo obligará a una acción inmediata de apuntalamiento de su estructura. Los técnicos municipales consideran que se debe reforzar la contención, a la vista de los daños que se observan bajo las calzadas y aceras de la Avenida Primero de Mayo y de la calle San Bernardo, que discurren sobre el trazado del edificio. El tramo más largo abarca casi 144 metros en Primero de Mayo, y  otros 93 metros discurren bajo la calzada de San Bernardo. Técnicos municipales y de la empresa Empark, que gestionó la concesión hasta el miércoles, establecerán la próxima semana las prioridades de actuación y delimitarán conjuntamente el alcance de las obras necesarias, según el acuerdo alcanzado ayer entre la empresa y el Ayuntamiento.

Del deterioro de las instalaciones tuvo conocimiento el Ayuntamiento de la ciudad en marzo de 2015, cuando la empresa municipal Sagulpa encargó un estudio sobre el estado del edificio, sin que se adoptase ningún tipo de medida preventiva. El estudio conocido ayer detalla que, «como consecuencia de las filtraciones del agua de lluvia, la falta de mantenimiento, así como una ventilación insuficiente y la concentración de anhídrido carbónico generado por los vehículos, parte de la estructura del edificio presenta problemas graves de carbonatación de hormigones, corrosión de armaduras y daños estructurales que han provocado la inutilización de alguna parte del mismo, llegando a un estado próximo a la ruina técnica».

Según este documento, «el problema más grave se presenta en la junta de dilatación existente en la calle Primero de Mayo, dónde el agua se filtra con mayor facilidad debido a una deficiente solución de impermeabilización y ejecución de la misma». A ese informe se suma el realizado hace un mes por técnicos de Geursa, que cifran en un mínimo de 2,8 millones de euros el gasto necesario para acondicionar el aparcamiento.