El control y los insultos, una antesala del maltrato

MARTA RAMOS

Controlar el móvil, los comentarios en las redes sociales, cómo se viste o adónde va son formas de violencia cada vez más comunes entre los jóvenes, quienes, sin embargo, no son conscientes de ello. Así lo afirma la experta María Antonia Caro, que sostiene que estos comportamientos son «la antesala del maltrato».

Los datos preocupan y mucho. Así lo confirma la especialista en igualdad y prevención de violencia entre jóvenes, quien no obstante asegura que la alarma no se debe a que las cifras vayan en aumento, sino a que se mantienen de generación en generación. «Sigue habiendo sexismo, no ha habido ruptura sino una transmisión generacional que es igualmente alarmante», apunta Caro. La experta, que participó la semana pasada en unas jornadas sobre violencia de género organizadas por el Cabildo de Gran Canaria, afirma que «hay que desterrar la idea de que cada vez hay mas violencia entre los jóvenes», y que, a su juicio, «ellos son reflejo de la sociedad». La percepción de que cada vez hay más adolescentes que ejercen comportamientos sexistas tiene su origen en que cada vez hay más personas que reaccionan antes y denuncian que sufren abusos o malos tratos, argumenta Caro. Lo que sí ha cambiado, apunta, son las formas en que se ejerce la violencia, que en el contexto actual atañe tanto a chicos como a chicas. «La violencia más común entre los jóvenes son actitudes de abuso psicológico y control a través de los móviles», asevera Caro. ¿Qué haces? ¿dónde estás? o ¿cómo te vistes? son algunas de las formas de violencia más extendidas. Ante ellas, explica la experta, en el caso de los chicos hay una mayor tolerancia y por parte de las chicas, «no hay una actitud muy crítica». Se trata de prácticas extendidas, acompañadas de permisividad y poca conciencia, por lo que la experta aboga por implementar medidas preventivas con los jóvenes para luchar por la erradicación de la lacra. «Es importante que sepan poner límites y en la adolescencia es el momento, antes de que se convierta en un modelo de comportamiento». Caro explica que, pese a que las cifras de violencia se mantienen, la generación actual de adolescentes es «la mejor formada en valores, ya que en un 97% rechazan la violencia sexista».