El control volcánico tiene un sensor por cada kilómetro

19/09/2008

Cualquier oscilación de los volcanes de la Isla, actualmente todos dormidos, aunque se mueva un ápice, es detectada. El dispositivo de nivelación geométrica de la red de alta precisión de vigilancia sísmica de La Palma registra las deformaciones del terreno superiores a un milímetro.

Los sensibles centinelas electrónicos del sistema de vigilancia volcánica del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en La Palma, sustentados en 280 sensores, están repartidos a lo largo de más de 200 kilómetros de la red insular de carreteras.

Según explica José Antonio Sánchez Sobrino, técnico del Centro de Observaciones Geodésicas del IGN, «se supone que cuando va a haber una erupción, el terreno se levanta, ya que la caldera volcánica se llena de lava y ésta empuja» el suelo hacia arriba.

En la isla de La Palma, detalló, «existen 280 señalas de nivelación» a lo largo de 200 kilómetros del sistema viario insular. El referido despliegue, abundó, «consiste en una serie de puntos implementados en el terreno cuya medición de altura entre ellos es muy precisa». Nominalmente, sintetizó, «la precisión es de un milímetro entre dos señales». «Si medimos repetidamente las mismas», subrayó, «podemos detectar deformaciones del terreno que sean superiores a un milímetro de forma eficaz y fiable».

Consta de una señal «en cada kilómetro de las líneas que», perfiló, «van recorriendo las principales vías de comunicación de la Isla». De cada señal se elabora una ficha con datos numéricos de gravedad y alturas, reseña literal, croquis, etcétera, puntualizó Sánchez Sobrino.

El citado técnico del Centro de Observaciones Geodésicas indicó que «la remedición de estas señales y la consiguiente evaluación de la altitud nos da información de si hay una zona que se deforma». Tal cuestión es un aviso de que «la caldera se están llenando en esa zona». Recalcó que «ésta sería la utilidad de las líneas de nivelación para prevenir una crisis volcánica». «Lamentablemente», comentó, «la remedición de todas las señales no se hacen con la frecuencia deseada, ya que el coste es muy elevado».

MEDICIÓN

Para medir las 280 señales del red de alta precisión, calculó, «hace falta un equipo de cinco personas (un ingeniero topógrafo y cuatro ayudantes) durante tres meses». Por ello, anunció, «está previsto realizar» las referidas tasaciones periódicas «cada dos o tres años».

El coste de la medición de los 200 kilómetros ronda los 140.000 euros. En consecuencia, indicó, «lo que se pretende es realizar mediciones parciales, solamente en las zonas que sean susceptibles de movimiento, en zonas altas, tal y como se está haciendo en el Teide, donde la línea de nivelación que va por las Cañadas se observa cada dos años, aunque también se podría hacer cada uno».