El consumo de frutas, verduras, zumos y agua ayuda a prevenir enfermedades bucodentales

EUROPA PRESS

El verano es un periodo en el que los hábitos de higiene bucodental empeoran y, en este sentido, "los zumos naturales, las frutas, verduras y el consumo de agua en abundancia, ayuda a prevenir patologías orales". Sin embargo, "hay que reducir la ingesta de alimentos y bebidas azucaradas o carbohidratadas, ya que aumentan notablemente los niveles de ácido que dañan los dientes", ha explicado la odontóloga de Sanitas Dental, Patricia Zubeldia. Según estudios e investigaciones realizados por profesores asociados de la Universidad de Valencia y del Máster de Periodoncia e Implantes de la Universidad de Valencia, la vuelta de las vacaciones es uno de los momentos más comunes en los que la población acude al dentista u odontólogo con molestias. Entre las principales causas se encuentra la mala higiene bucodental, que da lugar a la aparición de placa bacteriana, caries e inflamación de las encías, que a su vez pueden derivar en gingivitis o la recaída en otras enfermedades periodontales. Para prevenir estos problemas "el cepillado es fundamental, especialmente antes de dormir, que es cuando los ácidos que deterioran el estado de las piezas dentales se forman con mayor facilidad, ya que la secreción salival se reduce notablemente y se dan las condiciones favorables para la aparición de bacterias", ha detallado la dentista. En verano, los niños acostumbran a acudir a campamentos donde realizan actividades y deportes al aire libre, pero es cuando los traumatismos dentales aumentan de forma notable debido a caídas y golpes. La prevención por medio de protectores dentales es una buena opción, al igual que el control de la higiene y la ingesta de comida o bebida azucarada. El consumo de productos fríos como helados y granizados dan lugar a problemas de sensibilidad dental que se manifiestan, en mayor medida, en grupos de población como las personas mayores o los bruxistas, que tienden a padecer hipersensibilidad. Por último, el aumento de la temperatura en las vacaciones de verano favorece la sequedad bucal, un hecho común en las personas que ya lo padecen de forma habitual debido a la medicación. De esta manera, se recomienda aumentar el consumo de agua y bebidas sin azúcar, así como frutas y verduras para mantener la hidratación.