El CES dice que el precio de la vivienda se ralentiza en Canarias, pero los bajos sueldos retrasan la emancipación de los jóvenes

28/07/2007

El Consejo Económico y Social expone en su informe 2006-2007 que si bien el precio de la vivienda se ha ralentizado en Canarias con cifras por encima de la media estatal, y que los precios medios de un piso son más bajos que en el resto del Estado, los jóvenes canarios siguen sin poder acceder a un piso y emanciparse, hasta el punto de que tienen incluso mayores dificultades que el resto de jóvenes de otras autonomías.

La combinación de datos del informe general sobre la economía canaria y un informe monográfico sobre los jóvenes isleños realizados por la institución que preside Fernando Redondo, muestran como los datos positivos en la ralentización de los precios no están generando efectos beneficiosos en el colectivo de jóvenes del Archipiélago.

Los datos sobre la situación de la vivienda en Canarias muestran como el Archipiélago no ha seguido el ritmo la brutal tendencia de crecimiento de precios que han conducido a hablar de la temida 'burbuja inmobiliaria'. Según el CES, esta ralentización se percibe simplemente con el precio de las viviendas: el incremento en el precio de la vivienda en 2006 respecto al año anterior fue del 8.25 por ciento en Canarias y del 10.41 por ciento en España, lo que supone un frenazo en las tasas de crecimiento respecto a la situación de años anteriores.

El CES constata que los resultados obtenidos en 2006 indican una diferencia bastante notoria con los observados en 2000, pues en dicho año el valor del metro cuadrado de vivienda era superior en Canarias que en España. Esto sugiere, en opinión del Consejo, que ha habido una importante diferencia en los ritmos de crecimiento de los precios de la vivienda entre ambos territorios a lo largo del periodo que se extiende entre 2000 y 2006. "El ritmo de crecimiento medio de los precios de la vivienda fue más de cuatro puntos porcentuales superior en España que en Canarias", sentencia el informe.

El coste medio de una vivienda en España en el último trimestre de 2006 ascendió a 179.145 euros, siendo en el caso canario de 155.376 euros. En este sentido, el CES recuerda que si bien es cierto que el precio de una vivienda estándar en Canarias es inferior que en España, "también es cierto que el salario bruto anual percibido es inferior". De hecho, añaden, "en el cuarto trimestre de 2006 el salario medio en Canarias es la menor de entre todas las regiones españolas", lo que supone que el ratio entre el precio de una vivienda y la renta de una familia canaria sea superior al del conjunto de España.

Por ello, el CES observa que de entre todas las regiones españolas, Canarias es de las que tiene que hacer mayores esfuerzos para conseguir adquirir una vivienda. El mayor ratio entre el precio de la vivienda y la renta por hogar se obtiene para Madrid, pues aunque la renta percibida por las familias es la más alta de España, aún lo es más el precio de la vivienda media. La cuarta con mayor ratio sería Canarias, detrás de Madrid, País Vasco y Baleares.

Así, en su informe, el Consejo afirma de manera tajante que "no se dan las condiciones idóneas para que los jóvenes opten por desarrollar una vida independiente fuera de la casa de sus padres", y concluye que "el alargamiento de los periodos de dependencia es la principal consecuencia de las dificultades que tienen los jóvenes para acceder a la vivienda".

Así, añaden, "esto conlleva como consecuencia que la familia esté asumiendo una buena parte de los riesgos sociales e incertidumbres a los que tienen que enfrentarse los jóvenes", hasta el punto de que "se desarrollan estrategias de emancipación familiar consensuadas entre padres e hijos".

En su informe monográfico sobre los jóvenes, los datos aportados son claros: no es hasta los 32 años de media cuando los jóvenes adquieren su primera vivienda (lo que no implica que se emancipen antes bajo la fórmula del alquiler). Sin embargo, y citando un estudio del Injuve, la tendencia parece centrarse en que los/as jóvenes españoles abandonan la casa de los padres cuando se han asegurado que no van a estar solos, salen para convivir con su pareja.

Casi la totalidad de los jóvenes que abandonaron el hogar familiar a los 28 y 29 años, comenzaron a la misma edad a convivir con su pareja (el 95,8%), lo que supone que España sea uno de los países con menor porcentaje de toda Europa de jóvenes que viven solos (un 4 por ciento). El precio de la vivienda, señala el CES, es el principal culpable de esta situación.

En Canarias, dice el CES trasladando a nivel regional los datos de un estudio del Cabildo grancanario, el 46,5% de los jóvenes entre 25 y 30 años aún vive con sus padres o con otros familiares. El 39% lo hace con su pareja. En la franja de edad entre los 20 y 25 años, el porcentaje aumenta más, hasta el 72%.

Recetas para mejorar el acceso a la vivienda

¿Y cuáles son las soluciones? En su informe, el CES considera que la planificación territorial y el planeamiento urbanístico juegan un papel crucial en la política de vivienda. Por otra parte, frente a la opción de incrementar el parque de viviendas, el Consejo insiste en que "debe valorarse la necesidad de movilizar el parque de viviendas ya existente, y frente a la opción de adquisición, debe impulsarse medidas de fomento al alquiler, así como una mayor neutralidad fiscal entre ambas opciones".

El CES incide también en el papel que juega el precio del suelo, ya que es uno de los principales factores que influyen en el incremento del precio de la vivienda. Para el Consejo, es imprescindible "disponer de instrumentos que faciliten la disponibilidad de suelo acudiendo, en primer lugar, a los actuales instrumentos que permite la legislación que sobre la ordenación del territorio tiene la Comunidad Autónoma y sólo, de manera excepcional y limitadamente, habrá de acudirse a la calificación de suelos rústicos colindantes con urbanos, en urbanos".

En definitiva, el Consejo afirma que la actuación de los poderes públicos en relación con la vivienda debe implicar, con carácter general, las actuaciones necesarias para garantizar el correcto funcionamiento de los mecanismos del mercado de la vivienda y con carácter más concreto, estructurar un sistema de apoyos para el acceso a la vivienda para la población con bajos niveles de renta.