El 'caso Eolo' no ha hecho más que empezar

27/02/2006

El empresario José Ignacio Esquivel y los frustrados proyectos sobre el parque eólico de Arinaga son dos de las piezas claves en el desarrollo de la investigación que lleva a cabo el magistrado Miguel Ángel Parramón. El juez podría citar en los próximos días a decenas de testigos.

Los que opinan que el magistrado Miguel Ángel Parramón no puede mantener por más tiempo el secreto que pesa sobre las diligencias no se han leído con detenimiento la sentencia del Tribunal Supremo sobre el caso del 'crimen del contenedor' -instruido, por cierto por el propio Miguel Ángel Parramón-.

Cierto que los casos se parecen tanto como un huevo a una castaña, pero la doctrina del Supremo vale para tanto para un roto como para un descosido: "Siempre que el carácter reservado sea consecuencia de las necesidades de la instrucción", dice el Alto Tribunal , las sucesivas prórrogas en el secreto de las actuaciones pueden durar el tiempo que sea necesario. En el caso del 'crimen del contenedor', el secreto duró más de cinco años y lo ha legitimado una sentencia firme.

No se espera, por supuesto, que la instrucción del caso eólico dure tanto como el truculento proceso del contenedor, pero sí se prevé que la fase preliminar del proceso se prolongue durante los próximos meses y se adentre en el verano.

Miguel Ángel Parramón llamará a declarar en los próximas días a una larga lista de testigos, según fuentes próximas al caso, de los que espera sacar la materia con la que se unirán las piezas del rompecabezas que ahora se acumula en los más de cuatro tomos que constituyen las diligencias previas.

Según las fuentes consultadas, el magistrado instructor apunta al entorno del empresario de origen vasco José Ignacio Esquivel y al proyecto con el que pretendía optar a la concesión de terrenos en Arinaga para levantar el que sería uno de los parques eólicos más rentables de la Unión Europea.