El Capitán Trueno era de izquierdas...

Al fin se descorrió el velo. El Capitán Trueno, el héroe que nació en 1956, en pleno franquismo, era izquierdas. Así, al menos, lo aseguró el ministro de Justicia Juan Fernando López Aguilar durante la presentación del libro 'El Capitán Trueno. Chandra, el usurpador y otras aventuras' (Ediciones B), un volumen conmemorativo de los 50 años del nacimiento de este cómic.

TOMÁS GARCÍA YEBRA (COLPISA)

"No simbolizaba a un personaje reaccionario de la España franquista, sino todo lo contrario", afirmó López Aguilar. Según su interpretación, el Capitán Trueno era un "exiliado" que luchaba contra los "tiranos y las tiranías" y estaba a favor de los "oprimidos".

El titular de Justicia, quien improvisó un precioso dibujo a lápiz del Capitán Trueno con un castillo al fondo (tardó poco más de un cuarto en hacerlo), explicó que el héroe y sus inseparables amigos Goliat y Crispín rechazaron una vida cómoda por amor a la justicia, la paz y la libertad. "El Capitán Trueno procedía de noble linaje, pero renunció a los privilegios familiares para liberar esclavos y colocarse del lado de los más desfavorecidos".

El creador de los guiones, Víctor Mora, de 75 años, le escuchaba sin pestañear. Al final aplaudió. También aplaudió su mujer, Armonía Rodríguez.

Canalizar frustraciones

Mora comentó que la pasión de sus años juveniles fue viajar, pero no pudo hacerlo. "Para salir de España se necesitan muchos requisitos, muchos papeles, y como yo era hijo de un exiliado catalán siempre me ponían pegas". Al no poder viajar decidió inventarse un personaje que le sustituyera. Así nació 'El Capitán Trueno'.

"Me puse a la máquina de escribir y fueron saliendo las aventuras". Después encontró un dibujante que las ilustrara: Miguel Ambrosio (Ambrós). "Tuve suerte, una suerte inmensa, porque hizo un personaje mucho más atractivo del que yo había imaginado".

La censura fue respetuoso con los guiones y los dibujos. "Aquí, en los años cincuenta y sesenta, no podía haber malvados, ni opresores ni un régimen totalitario. El truco consistía en trasladar al héroe lejos de España. Todo lo malo estaba fuera y, naturalmente, se podía hablar de ello, incluso era conveniente mostrar el contraste entre el Capitán Trueno y los que querían destruirle".

El volumen 'El Capitán Trueno. Chandra, el usurpador y otras aventuras' recoge cuatro aventuras publicadas en 1956 por la revista 'Pulgarcito'. El libro, del que se ha hecho una edición limitada, muestra en las páginas pares los dibujos originales. En las impares -enfrentadas a las anteriores -aparece una versión 'restaurada' y 'coloreada' de esos mismos dibujos.

Mora concibió al Capitán Trueno como un hombre astuto e inteligente, gran estratega en los militar e invencible con la espada. Fue un mito para varias generaciones, como recordó López Aguilar. Pero no dijo que también le gustaba mucho a Franco, sobre todo cuando el Capitán Trueno le plantaba cara al mismísimo Gengis Khan al grito de "¡Santiago y cierra España!".