El Campamento de la esperanza

06/09/2016

El domingo por la noche Los Salvapantallas montaron un espectáculo para los 58 niños y niñas venidos de toda España que pasan una semana en el campamento Un verano canario, organizado por la asociación Pequeño Valiente. La mayor parte ya ha superado el cáncer o está en remisión y hasta el día 9 disfrutarán de numerosas actividades.

Cantando Nada fue un error, entre otras versiones de Los Salvapantallas, los 58 niños y niñas del campamento Un verano canario, organizado por la asociación de niños con cáncer Pequeño Valiente en Pozo Izquierdo, se lo pasaron pipa. A todos les une haber pasado por la enfermedad. Casi todos lo han superado, algunos están en tratamiento y otros en fase de remisión. Ayer tuvo que regresar uno a Tenerife porque no se encontraba bien, le habían llevado ya dos veces al Materno y era mejor «que lo viese su médico», dijo el presidente de Pequeño Valiente, José Jerez.

Aitana Elizondo nunca ha visto un delfín –sólo los conoce por fotos y películas– y ayer esperaba encontrarlos en la salida en barco junto a sus compañeros en busca de ellos en Puerto Rico. «Me lo paso muy bien, he hecho amigos nuevos de otros sitios y de Canarias», dice ilusionada. A esta pequeña le quitaron el catéter hace tan solo unas semanas y está «disfrutando mucho del sol y del aire». Por ahora, lo que más le ha gustado ha sido la bolsa de golosinas que les regaló un payaso.

 «Avistar delfines es muy simbólico porque representa la libertad y la esperanza. También queremos llevarlos a ver la puesta de sol junto al mar», señala el presidente de Pequeño valiente sobre las muchas actividades que harán hasta el próximo viernes, cuando acaba el campamento.

«Para mí está siendo una experiencia reconfortante, se te abre el pecho desde un lugar muy amoroso. Te das cuenta de que nada tiene que ver tu vida diaria con la vida de ellos, cómo se resuelven y se acompañan entre ellos cuando se encuentran mal», destaca la monitora Momi Nuez. Su compañera, Ana Arnando, asegura que este campamento es «muy importante porque les ayuda a superarse, aquí se abren y le hacen frente» a la enfermedad, dice. A Daniel García le ha sorprendido que «hay más gente» como él. «Parece que hay poca gente enferma pero en realidad hay un montón. Todos son muy majos», resume sobre sus compañeros de campamento.

«Tenemos el equipo, esperamos por el centro multidisciplinar»

La asociación de niños con cáncer Pequeño Valiente cumple este 2016 diez años apoyando a los jóvenes que han pasado por la enfermedad y a sus familias. Tras ganar la batalla por la rápida concesión del 33% de discapacidad a los niños enfermos en Canarias, continuarán esa lucha en el resto de España. Su objetivo próximo es «el centro multidisciplinar». «Tenemos los fondos pero estamos esperando a que el Cabildo de Gran Canaria o el Ayuntamiento capitalino nos deje el espacio. Un centro con un equipo de fisioterapeutas, psicólogos, con terapia ocupacional, danza, donde se integren los niños con discapacidad también», explica José Jerez.

«Hay  alguna comunidad autónoma que nos está llamando para poder saltar a la Península, pero de momento queremos consolidarnos en las Islas. Han oído sobre nuestra lucha y que no nos casamos con nadie», dice. «Nuestro equipo está yendo a Lanzarote porque hay una media de diez casos al año de cáncer infantil», añade.

La carrera de Pequeño Valiente que congregó el año pasado a 2.000 corredores en una «marea calabaza» espera llegar este octubre a los 4.000 participantes. «Este año queremos que sea una marea lila con el lazo dorado del cáncer infantil», aventuró.

Pequeño Valiente agradece la colaboración de las entidades: Coca Cola, Sublime Canarias, Atlanta, Incabe, Fundación Junguel Sanjuan, La Vaquita, Libbys, On Off Canarias, La Caixa, Café Ortega, Galletas Bandama, Tirma, Riu, Eiarchipielago, Aguas de Teror, Ayuntamiento de Santa Lucía, Millac, Kinross, Ascoibe y Celgan.