El camello, un manjar al alza

Carlos Sixto De Inza Serrano
CARLOS SIXTO DE INZA SERRANO

Empresarios camelleros de Lanzarote y Gran Canaria están explorando el mercado de Marruecos para conocer más sobre el modo de explotación de la carne y la leche de camello. El objetivo es acceder a la creciente demanda de productos de este animal en la Unión Europea (UE), que cuenta con un enorme mercado en alza.

El sector camellero de las Islas empieza a moverse ante el enorme potencial que está generando la demanda de carne y y derivados de la leche de camello en Europa. En este contexto, el pasado fin de semana criadores de camellos de Lanzarote y Gran Canaria viajaron al Sáhara para entablar contactos con el sector ganadero de allí y conocer las técnicas de explotación de la carne y leche de este animal en esta zona, donde la cultura de consumo de productos de la cabaña de jorobados es ancestral.

La idea es aprender como funcionan los mataderos y explotaciones lácteas para tratar de extrapolar el negocio a las Islas; y de ahí, incluso, dar el salto al mercado europeo, exportando la carne de este animal, su leche y derivados lácteos, cuya cotización y demanda está creciendo de forma exponencial.

En el sector camellar de las Islas saben que Canarias, España y la UE cuentan con una pujante demanda de estos productos, no sólo por el número de residentes de cultura árabe, sino porque la demanda se está empezando a disparar en restaurantes de postín de todo el planeta, y Canarias cuenta con la mayor y casi exclusiva cabaña camellar de Europa.

Esta carne, que inicialmente la empezaron consumiendo los beduinos, hoy día se ha convertido en uno de los platos más demandados y cotizados de la gastronomía de países de cultura árabe, pero también en otras zonas del planeta, como Australia, donde la demanda es creciente.

Un solo camello se cotiza por encima de los 3.000 euros en países como Marruecos, donde el poder adquisitivo es bajo, pero también en los restaurantes de alta cocina de ciudades europeas las hamburguesas de carne de este animal están en alza.

El auge culinario de este animal es tal que ya hay empresarios holandeses y alemanes que están llevándose camellos del Archipiélago para su cría en granjas del norte de Europa.