Las Palmas de Gran Canaria

El Ayuntamiento cerrará los campos de La Ballena de forma paulatina

19/08/2009
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El concejal de Deportes del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Roque Díaz, ha asegurado esta mañana que los campos de fútbol del barranco de La Ballena, que se encuentran deteriorados debido la poca estabilidad del terreno, se cerrarán de forma paulatina y se convocará, aún sin fecha, un concurso de ideas para la zona que podría dar lugar a un “gran pulmón para la ciudad con zonas ajardinadas y algún área deportiva”.

Roque Díaz, acompañado por la alcaldesa en funciones, Inmaculada Medina, precisó ante los periodistas, en las propias instalaciones, que el cierre de los campos de fútbol, aunque sea una “medida impopular”, pretende evitar “desgracias” en algunos de los deportistas, la mayoría niños y jóvenes, que podría derivar en responsabilidades penales para el Ayuntamiento de ocurrir algún accidente.

El concejal de Deportes se mostró tajante para advertir de que el Ayuntamiento “no invertirá más dinero” en obras de adecentamiento de la instalación deportiva, porque los campos de fútbol del barranco de La Ballena son un “saco roto”. Díaz significó que desde 2005 se han realizado obras de mejora y modificación por valor de 2,6 millones de euros. Un desembolso, sin embargo, que “no ha evitado que se cierre la mayor parte de las instalaciones, campos y vestuarios, por motivo de seguridad”. “La última inversión, a principios de 2009, ha sido de 300.000 euros y todo el mundo puede comprobar que la situación ha vuelto a empeorar”, subrayó.

Asimismo, Roque Díaz salió al paso de las críticas vertidas ayer por el concejal del Partido Popular Ángel Sabroso, donde denunciaba que los campos de fútbol “se han dejado morir de forma intencionada”, señalando que la denuncia es “infundada” y además “se están planteando alternativas para que los deportistas sigan practicando su modalidad deportiva en el barrio del Pilar, Barrio Atlántico, Lomo Blanco y en los nuevos campos de la Mayordomía”.

Los informes técnicos que maneja el Ayuntamiento desaconsejan que los terrenos se destinen a campos de fútbol. Los estudios señalan que básicamente dos fenómenos deterioran las instalaciones deportivas: hundimientos en el suelo, dado que el terreno no fue compactado, y movimientos del suelo, situación que empeora con la llegada de las lluvias, y que es problema común en todas las instalaciones que se encuentran en un barranco, como puede ser el complejo deportivo López Socas, también en la capital grancanaria.

Un estudio realizado por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, a través de un convenio firmado por el Ayuntamiento y la Fundación Universitaria, señala que consolidar el suelo de La Ballena de manera segura para usuarios, edificios y campos de fútbol costaría a la ciudad entre 288 y 360 millones de euros, “un montante totalmente inasumible para el Ayuntamiento, puesto que ser iría todo el presupuesto municipal de un año sólo para arreglar el terreno, que después habría que equipar”, explica Roque Díaz.