Educación detecta 75 casos de acoso escolar este curso

MARÍA JOSÉ HERNÁNDEZ

75 alumnos han sufrido este curso acoso escolar, según las cifras provisionales que maneja la Consejería de Educación. La mayor parte de los casos se registra entre estudiantes con edades comprendidas entre los 10 y 14 años. Las madres son las que llaman al teléfono del Servicio de Prevención para denunciar los casos.

El acoso escolar es una situación que se produce de forma reiterada en el tiempo, en la que un escolar somete a otro a vejaciones y aislamiento en el entorno del colegio o instituto. Sobre esta premisa trabaja el Servicio de Prevención y Ayuda contra el Acoso de Educación para localizar, actuar y erradicar la violencia en el ámbito educativo. Este servicio, que recoge las denuncias a través del teléfono 901 930 303, ha recibido este curso 150 llamadas denunciando situaciones de acoso escolar, de las cuales 75 han sido casos sobre los que se ha aplicado el protocolo. Estos datos son provisionales y en julio se conocerán los definitivos. El pasado curso se dieron 67 casos y 141 llamadas y el anterior 50 casos y 129 llamadas.

Desde que se produce la llamada hasta que se activa el protocolo tan sólo transcurren cinco días. Son situaciones que, según la directora general de Ordenación, Innovación y Promoción Educativa, Georgina Molina, «están bien controladas».

La mayoría de las llamadas que se reciben en el Servicio de Prevención y Ayuda contra el Acoso las realizan, según Molina, madres de alumnos. En los centros educativos son los profesores lo que generalmente denuncian y, en menor medida, el escolar que sabe que se está produciendo una situación de acoso.

«Cuando hablas con las familias del alumno acosador se quedan destrozadas y siempre colaboran», explica Molina. Aún así, añade, «el acoso escolar asusta mucho a las familias» de un lado y de otro. La mayor parte de los casos se producen entre alumnos con edades comprendidas entre los 10 y 14 años, que estudian 5º y 6º de Primaria y los dos primeros de la ESO. El protocolo dota al profesorado de estrategias para atender a la supuesta víctima, así como pautas para entrevistar al alumno que conoce la situación de acoso, realizar un acercamiento al supuesto agresor y atender a familias implicadas.