ENTREVISTA

Edu Blasco: "Espero dar lo mejor de mí en el Mundial de Holanda"

29/08/2016

Sacrificio, constancia y tesón han llevado al majorero Edu Blasco (Donostia, 1994) a encaramarse en la élite de la natación con aletas y de salvamento y socorrismo. Este agosto se ha convertido en la figura destacada en las instalaciones de la piscina del Club Deportivo Herbania, donde intensifica su preparación de cara a la cita que a partir del 1 de septiembre tiene en Holanda con el Mundial de Salvamento y Socorrismo por equipos, y el campeonato individual.

— La temporada 2014-2015 fue la de la explosión a nivel nacional e internacional con tres campeonatos de España, tres récords y el título de campeón de Europa por equipos logrado en Gales. ¿Se puede decir que la temporada 2015-2016 ha sido la de la consolidación?

— Sí, la actual temporada no sólo ha sido mejor que la anterior, sino que ha servido para afianzar la posición en la que quiero mantenerme en el futuro.

— Conseguir diez títulos nacionales en diversas modalidades de dos deportes diferentes no debe ser tarea fácil.

— Al contrario de lo que se pueda pensar, lo más complicado no es preparar dos deportes diferentes a este nivel, sino lograr coordinar ambos calendarios, sobre todo en lo referido al descanso.

— A esos títulos hay que sumar once récords de España. ¿Cuáles destacarías?

— A nivel deportivo el récord más destacable sería el de los 100 metros del Campeonato del Mundo, pero el más emotivo, sin duda, fue el récord de España de los 100 metros combinada vigente desde 2006.

— El pasado mes de julio participaste con la Selección de España en el Mundial de Grecia de Actividades Subacuáticas en Nado con Aletas. ¿Qué nos puedes contar de esta experiencia?

— Con lo que me quedo es con haber pasado suficiente tiempo en dicho país como para conocerlo, así como a su gente; viajar es lo mejor del deporte.

— También lograste un notable éxito en el mundial universitario.

— Sí, medalla de bronce. Para mi esa medalla fue una sorpresa, un momento que guardo con cariño.

— Sabemos que en diciembre fuiste nombrado deportista de alto nivel en Salvamento y Socorrismo por el Consejo Superior de Deportes. ¿Qué requisitos se necesitan para esto y qué ventajas se obtienen?

— El requisito es haber obtenido una medalla con la Selección Nacional en un campeonato internacional. La mayor ventaja es que me ayudado a poder seguir mis estudios de Grado de Derecho en la Universidad de Alcalá de Henares.

— Entrando en el asuntos de ayudas, ¿están suficientemente apoyados los deportistas de alto nivel tanto por las instituciones estatales como las insulares?

— No rotundo, estamos muy lejos de estar suficientemente apoyados. Muchas veces la financiación es privada.

— Pero mantener este nivel debe ser carísimo: Viajes, preparadores, fisios, nutrición, material deportivo...

— Se trata de una cadena: a mejor rendimiento mayor financiación y a más recursos más posibilidades de mejorar el nivel.

— Ahora, en septiembre, un nuevo reto, el Mundial de Holanda de Salvamento y Socorrismo con la Selección De España y el mundial por equipos. Se van a enfrentar a los mejores del mundo: Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica... ¿Qué esperas de esta competición?

— Como siempre espero dar lo mejor de mi representado a la Selección, aprender de la experiencia y conocer nuevos lugares.

— ¿Cómo te iniciaste en esos deportes de Natación con Aletas y de Salvamento y Socorrismo, tan inusuales en Fuerteventura?

— Fue por tradición familiar. Mi abuelo era campeón de pesca submarina. Yo empecé en la mar y me fui formando en natación. Después pasé a las piscina. Acudía a la piscina de los militares, en Puerto del Rosario, donde no había otra y más tarde continué en la piscina de la sociedad Herbania.

— Por ultimo, teniendo 22 años de edad habiendo sido diez veces campeón de España, y en posesión de varios récords individuales tanto en natación con aletas como en salvamento y socorrismo, ¿qué objetivos tienes para 2017?

— Mejorar el año anterior, mantener lo que he conseguido y, si es posible, batir algún récord más; pero, sobre todo, jamás caer en la obsesión y disfrutar siempre pase lo que pase.