Dos valientes dan nueva vida a Los Aljibes

06/07/2012

Si hay creación espacial de César Manrique marcada por la incertidumbre, ésta es el restaurante Los Aljibes de Tahíche, en manos de un particular. Ha pasado el inmueble más tiempo cerrado que en uso, desde el estreno allá por el 76. Dos empresarios aventureros han decidido poner su empeño en dar al sitio el valor que merece.

Esos valientes emprendedores son Hernán Fondado y José Azaola, quienes literalmente se han jugado todo su capital en este proyecto, para dotar a Los Aljibes del valor que Manrique ideara en su momento. Es decir, como galería de arte y punto neurálgico en el mapa gastronómico. Mañana será el estreno, coincidiendo con la puesta de largo de una muestra con obras de Elena Betancor y Nuria Meseguer.

El reestreno es fruto de «mucho esfuerzo, sin créditos ICO y sin ayuda de los bancos», según describió este jueves Fondado mientras casi no deja de ayudar en las labores de restauración  hechas en el recinto. Para llegar hasta este momento feliz de la reapertura se ha trabajado duro «desde el 1 de diciembre de 2011», con mucha paciencia y la enorme ayuda de muchos amigos.

No podrán hacer uso de la imagen del creador de Haría, por  petición de la Fundación César Manrique, pero casi les da hasta igual. Hay plena confianza en que funcione el fenómeno del boca a oreja, dando valor a la magia del lugar, recuperado con mimo, «con los mismo materiales que usó César», indicó Fondado; y a la enorme valía de la carta que han confeccionado, basada en comidas naturales. Para este fin se valdrán de un huerto ecológico y un horno creado en la cocina a la vieja usanza local.

De inicio abrirán a diario en horario diurno, de 11.00 a 19.00 horas durante el verano. En invierno funcionará el recinto con horario de 10.00 a 18.00 horas. Es decir, la noche apenas si tendrá protagonismo, salvo citas especiales ligadas con celebraciones.

Y confían Azaola y Fondado en irse asentado en breve, con ayuda de las ventas que también se aporten por la tienda de artesanía dispuesta en la galería menor. Prevén ir mejorando la oferta en pocos meses, siempre que haya capital para ello. De ejemplo sirvan las ganas de instalar una pequeña fábrica de cerveza artesanal, «para consumo en Los Aljibes, nada más», dijo el primero de ellos. Ya tienen ideada la propuesta y vista la maquinaria, con capacidad para producir 250 litros de cerveza en ocho horas. Será sobre diciembre.