Dos pueblos moldeados por la Virgen

25/08/2006

El alcalde de Candelaria, Gumersindo García, abrió las fiestas del Pino con la lectura del pregón. Concluyó que la historia de estos dos municipios está moldeada por la Virgen, pero también que nació "en el pueblo que lleva el nombre de la Patrona de Canarias".

Cientos de personas se congregaron ante el pórtico de la Basilica de Nuestra Señora del Pino, en Teror, para escuchar el pregón a cargo del alcalde de la villa mariana tinerfeña de Candelaria, Gumersindo García, circunstancia que generó bastante curiosidad y expectación entre la concurrencia.

García -que tituló su pregón 'Una misma mujer, un mismo pueblo'- hizo un recorrido por la memoria de las fiestas y los personajes, vecinos y costumbres de Teror, sin olvidar referirse a la eterna polémica sobre quién es la Patrona de Canarias. Cerró su intervención reivindicando solidaridad y capacidad de acogida con los inmigrantes y una mayor implicación del Gobierno autónomo en los problemas reales de los municipios de las Islas «desterrando pleitos insulares».

El pregonero de El Pino destacó que «la historia de Teror, como la de Candelaria, está irremediablemente vinculada a la aparición y veneración a la Virgen. Esto ha marcado nuestros pueblos, ha moldeado a generaciones enteras, allá en un pueblo marinero y aquí, en uno de los tradicionales núcleos agrícolas de las medianías de Gran Canaria».

Recordó el alcalde de Candelaria que, desde 1991, ambos municipios están hermanados porque «somos, Teror y Candelaria, villas siempre abiertas, donde miles de romeros acaban su viaje cualquier día del año, en silencio, con la esperanza a cuestas o cargados de júbilo. Somos ciudades de peregrinos que una vez al año se preparan para la devoción y la fiesta».

El pueblo canario, dijo García, «se encuentra y se reconoce en la fiesta, pero también en la lucha por lo nuestro». Agregó que durante siglos se ha ido creando «un sentimiento limpio que iguala a los isleños, que no alimenta disputas, la certeza de que yendo a venerar a la misma mujer nos hemos convertido en un mismo pueblo».

Continuó señalando que «nos toca ser el faro que alumbre ese camino de unidad que es la clave para que Canarias, inmersa en Europa, puerta de África y memoria de los paisanos que emigraron, afronte el futuro con garantías, sin perder su identidad pero igual de universal que siempre».

Para García «son tiempos de cambio. Nuestra sociedad crece, se mezcla y evoluciona, y debemos convertir esta realidad en una ventaja, no cerrar los ojos, desterrar el alarmismo y ser canarios orgullosos de su identidad y abiertos a otras culturas». Para ello, agregó, «es necesaria la implicación del Gobierno canario, su acercaminento a los problemas reales, garantizar el equilibrio y desterrar para siempre los pleitos insulares que no son más que una consecuencia de la incapacidad política de cada momento».

El alcalde de la villa mariana de Candelaria finalizó el pregón del Pino con un ruego: «disfrutar de la fiesta como canarios cabales».