Detenidos por la muerte del cooperante Manuel Leandro

15/04/2008

La policía detuvo el domingo a dos jóvenes implicados en el asesinato del ex cooperante del Instituto Tecnológico de Canarias, Manuel Leandro, el pasado 4 de abril en Agadir, Marruecos. Por el momento, se desconocen las causas por las que un joven de 19 años y un menor de edad supuestamente mataron al español.

Los servicios de seguridad de la localidad de Taroudant, en el sur de Marruecos, detuvieron el domingo por la noche a dos personas implicadas en el asesinato el pasado 4 de abril del ex cooperante Manuel Leandro, según confirmaron ayer fuentes del consulado español en Agadir, Marruecos.

Los dos arrestados, un joven de 19 años y un menor, están acusados de un delito de crimen premeditado y robo a Manuel Antonio Leandro Reguillo, un madrileño de 43 años, que residió durante un tiempo en Gran Canaria, según informó ayer la agencia EFE.

Manuel murió, al parecer, por circunstancias violentas, ya que su cuerpo presentaba evidentes síntomas de agresión, y todo apunta a que el robo haya sido el móvil del crimen.

El fallecido residía en Marruecos desde hacía, al menos, dos años ya que era un asistente técnico que trabajaba para el Instituto Tecnológico de Canarias en la construcción de cuatro desaladoras de agua de mar, alimentadas con energía solar fotovoltaica, en cuatro provincias.

Manuel se encargaba de las actividades del Instituto Tecnológico de Canarias en Marruecos relacionadas con el proyecto de la Comisión Europea ADIRA (Desalación Autónoma en Regiones Remotas) desde septiembre de 2006.

Su cuerpo permanece en la morgue del hospital Hasán II de Agadir y según fuentes del consulado español está previsto que su repatriación se realice durante la jornada de hoy o mañana.

Profesional de la energía.

De nacionalidad española, y nacido en 1965, Manuel era doctor ingeniero, se había formado como investigador y profesor y estaba muy interesado en la cooperación al desarrollo, especialmente en el continente africano. Se definía a sí mismo como «generalista y polifacético, con gran capacidad autodidacta». En Marruecos se dedicaba a las consultorías relacionadas con cooperación, energías renovables, agua y ordenadores. Adoraba África pero, sobre todo, deseaba ayudar al Tercer Mundo, especialmente África Occidental.

Su experiencia profesional lo había llevado a trabajar en Marruecos con empresas de instalación de placas fotovoltaicas. Con la Agencia Española de Cooperación Internacional realizó sus estudios de especialización. Además, había sido profesor de electrónica y circuitos ene l Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica de la Universidad Europea de Madrid, y para la Universidad Alfonso X, El Sabio.