De Juana recurre a abogados británicos para negociar su regreso

08/10/2008

Iñaki de Juana Chaos ha dado señales de vida casi 50 días después de que la Audiencia Nacional comenzara a buscarle. El ex jefe del ‘comando Madrid’ de ETA ha contactado con un bufete de abogados británicos, con oficinas en Irlanda del Norte, que se ha ofrecido como «mediador» en el caso del huido.

Según explicaron hoy fuentes judiciales, los letrados, cuya filiación no ha sido facilitada, han informado a Scotland Yard de que disponen de formas de contactar con De Juana, además de su teléfono y su domicilio en el Reino Unido, para el caso de que haya que notificarle cualquier incidencia con la justicia española.

La policía británica informó de inmediato a Interpol del ofrecimiento del bufete, que a su vez ha contactado en las últimas horas con el titular del Juzgado Central de Instrucción número 6, Eloy Velasco. Este magistrado instruye una investigación por la carta redactada supuestamente por De Juana que se leyó en un acto de celebrado en San Sebastián unas horas después de que el etarra fuera excarcelado el pasado 2 de agosto.

Velasco, que desde el 20 de agosto intenta localizar sin éxito a De Juana para notificarle que está imputado por un delito de enaltecimiento al terrorismo, ordenó la pasada semana a Interpol que ampliara la búsqueda del prófugo a Irlanda del Norte.

Según fuentes de la lucha antiterrorista, la intención del ex jefe etarra es negociar con la Audiencia Nacional, a través de los letrados británicos, su hipotético regreso a España o la posibilidad de declarar desde el extranjero sobre la polémica carta leída en su nombre. El terrorista, al parecer, no quiere que su situación judicial se complique más, incluida una orden de búsqueda y captura internacional, que hoy reclamó ante la Audiencia Nacional el Foro de Ermua.

De Juana, que abandonó la cárcel de Aranjuez el 2 de agosto tras pasar 21 años encerrado por 25 asesinatos y un delito de amenazas, no ha podido ser localizado desde entonces, pese a los reiterados intentos del juzgado, ni en su residencia de San Sebastián ni en la dirección de Dublín (Irlanda) que el propio desaparecido dejó el 3 de septiembre como punto de contacto a las autoridades consulares españolas.