De Canarias a Nepal para contribuir a dibujar sonrisas

EFE/AINHOA RODRÍGUEZ MELIÁN

José María Díaz es un profesor de inglés grancanario que hace más de diez años dio un nuevo giro a su vida y se marchó de voluntario a Nepal, donde descubrió las injusticias sociales y las necesidades que acuciaban a ese país y decidió hacer algo más. Hoy dirige una ONG que contribuye a la alfabetización de niños en más de 30 aldeas. Al acabar su voluntariado, Díaz fundó Educanepal, una organización no gubernamental que trabaja en la prevención del tráfico laboral y sexual de los menores en el país asiático y que ofrece educación en aldeas donde no ninguna otra ayuda llega. Este cooperante ha recogido todas sus experiencias en "Dibujando sonrisas: Mi vida al pie de los Himalayas", un diario en el que ha ido plasmando sus emociones e inquietudes a lo largo de estos años y que presentará el 3 de noviembre en Las Palmas de Gran Canaria. "Escribía porque no había nadie con quien compartir mis sentimientos y vivencias diarias", asegura en una entrevista con Efe José María Díaz, quien añade que la idea de publicar surgió hace dos años, ante los comentarios de mucha gente que leía sus correos electrónicos y lo animaba a escribir un libro. Fruto de la experiencia nace "Dibujando Sonrisas: Mi vida al pie de los Himalayas", en el que los lectores podrán encontrar vivencias "reales y sinceras de alguien que decide irse a un país oriental a cooperar", desde que se sienta en el avión en agosto del año 2000 hasta el verano del 2010. "Escribía para alguien que no estaba presente, alguien a quien anhelaba, un amigo", insiste Díaz, que confía en que ahora el lector se convierta en ese amigo con quien compartir "miedos, alegrías, rabia, nostalgia, impotencia y reflexiones sobre quiénes somos y qué nos hace realmente felices". Para el fundador de Educanepal, esta obra supone un acto de sinceridad: "La verdad de un ser de a pie que decide dejarlo todo atrás para dedicarse a vivir un sueño", el sueño de conectar con la vida, con la naturaleza y con aquellos que normalmente "viven soportando injusticias, maltrato, torturas, abusos y vejaciones". "Compartir mi vida con el lector será como sentirme escuchado, acompañado", apunta Díaz, quien desea que su libro también sirva para que la gente conozca la labor de Educanepal y eso repercuta en ampliar su "familia para poder ayudar a más niños del Nepal". Recuerda que Educanepal es una ONG que tiene como objetivo la prevención del tráfico infantil y la explotación laboral de menores, a través de actuaciones como la escolarización de niños en zonas marginales, la sensibilización de la población y la generación de recursos en dos distritos de Nepal, que además tienen un alto índice de tráfico de niñas, como son Makwanpur y Udaypur. Educanepal ha supuesto para su fundador una "responsabilidad muy grande", la ilusión de poder ayudar a los demás, "el cariño de todos los que apoyan los proyectos y un aprendizaje diario sobre el ser humano y lo que le motiva a levantarse y vivir un día más". En cuanto a la situación actual del país asiático, Díaz apunta que el principal problema es el caos político y la corrupción generalizada. Todos los políticos ansían gobernar para poder gestionar los presupuestos, enriquecerse y hacer favores a los que les ayudaron a estar en el poder, critica el fundador de Educanepal. No hay conciencia social y acabar con las desigualdades, la discriminación, la pobreza y tantos otros males no entra en las prioridades de los políticos, añade. Nepal es un país sin recursos, pero su clase política lo empobrece aún más, sostiene este cooperante, cuyos proyectos de futuro pasan por seguir apoyando la escolarización de cerca de 4.000 niños, mantener las dos casas de acogida de niñas y seguir reparando escuelas en zonas remotas donde no llega ninguna ayuda. "Si me permiten un sueño, sería el de poder ayudar a más niños y aldeas donde se reclama nuestra labor", concluye el fundador de Educanepal.