Entrevista

Daniela Dessì, soprano de lujo para ‘Andrea Chenier’

13/02/2016

La soprano  genovesa  interpretará el papel de  Maddalena di  Coigny , de la ópera Andrea Chenier,  en la inauguración de la temporada de ópera en el Teatro Pérez Galdós los días 23, 25 y 27.

Considerada una de las sopranos más importantes del mundo, la diva italiana es una intérprete de referencia en el repertorio verdiano y verista.

¿Qué significa para usted volver a cantar en España, un país en el que se la conoce muy bien, y debutar en la Ópera de Las Palmas?
Cantar en España es siempre para mí un gran placer. Me encantan los teatros y el público español, que entiende de ópera y se ha mostrado siempre muy cariñoso conmigo. Por otro lado, debutar en Las Palmas me llena de emoción, tanto por la gran tradición operística que ha habido en esta ciudad, por su hermosa tierra y, cómo no, por el maravilloso recuerdo que tengo de Alfredo Kraus, a quien tuve el gran honor de conocer.

¿Qué opina de los recortes sufridos en los últimos años en el mundo de la ópera, tanto en países como España o Italia como en el mercado internacional?
Desgraciadamente estamos en tiempos complicados y cambiantes. La ópera hoy tiene una importancia bien diferente respecto a la que tenía tan solo quince años atrás y la música, sobre todo en Italia, ha dejado su lugar a la política. Antes los teatros estaban dirigidos por grandes entendidos de ópera, en cambio ahora, en demasiados casos, la dirección de los teatros está en manos de figuras políticas que, aún teniendo en cuenta la crisis generalizada, no tienen ningún interés en invertir en cultura; esta situación ha conseguido que el nivel de los espectáculos y de los repartos artísticos haya irremediablemente bajado su nivel. Espero que esto se pueda corregir para volver a dar al arte la importancia que se merece, y muy en concreto a la música, que es una de los pocos artes universales.

¿Cómo ve el personaje de Maddalena de Coigny desde el punto de vista vocal y teatral?
Maddalena di Coigny ha sido uno de los primeros personajes que me introdujo en el repertorio verista. Debuté el rol en 1996 en la Ópera de Zúrich. Fue para mi un gran éxito y desde entonces he estado siempre enamorada de este personaje, que tuve después la suerte de volver a interpretar en el año 2000 en Niza y en tantísimos teatros de todo el mundo como en las óperas de Turín, Venecia, Palermo, Bolonia, Nueva York, Bilbao o Barcelona, entre muchas otras. Maddalena di Coigny es un personaje verista pero quizá sería más propio definirlo como verista romántico. Lo creo muy cercano, por belleza y calidad vocal, a la Desdémona del Otello, de Verdi, teniendo en cuenta, obviamente, de la escritura vocal diferente que presentan ambos roles. Para mi es un personaje extraordinario, tanto por fuerza dramatúrgica como por tesitura vocal, que necesita una voz con un centro importantísimo, con unos agudos brillantes y sobre todo con facilidad para la utilización de medias voces y pianísimos. Andrea Chénier es un drama de ambiente histórico, que se desarrolla durante la apasionanteetapa de la Revolución Francesa; se basa en la vida del poeta francés del mismo nombre que acaba siendo ejecutado. Maddalena, su amada, es teatralmente un personaje maravilloso, muy dulce y delicado que es a la vez fuerte y encarna la belleza y el amor puro. La música que compuso Giordano para esta ópera es maravillosa y estoy segura de que el público la va a disfrutar muchísimo.  
 
¿Qué proyectos más inmediatos le esperan, en los ámbitos teatrales y discográficos?
Estoy ahora mismo trabajando en nuevo proyecto discográfico de Belcanto, además de tener por delante, en los próximos meses, una serie de conciertos en Japón, Corea y Rusia, además de un debut importante en mi carrera -en la Medea, de Cherubini-, y una importante actividad docente con clases magistrales, algo que también disfruto muchísimo.