Da señales de vida el esposo de una millonaria desaparecido en el 99

13/04/2007

Una esquela firmada por el desaparecido marido de Nina Wang, la mujer más rica de Asia que murió la semana pasada y dejó una fortuna de 4.200 millones de dólares, sorprendió hoy en Hong Kong, donde había sido declarado muerto en 1999 tras ser secuestrado nueve años antes.

La necrológica publicada en un periódico local en chino para recordar la memoria de "la fallecida esposa" está firmada por Teddy Wang, secuestrado y retenido en el mar a pesar de que su esposa pagó un millonario recate, informó el "South China Morning Post".

Según uno de los secuestradores, el magnate fue arrojado por la borda en el Mar del Sur de la China en una persecución de la policía marítima, pero Nina Wang siempre mantuvo que su esposo estaba vivo.

La esquela, enviada al periódico por empleados del grupo de Nina, Chinachem Group, invita a participar en un funeral el 17 de abril y pide que donaciones en su recuerdo se entreguen a la Fundación Chinachem, perteneciente también al grupo que presidía.

"A pesar de tratamientos con los más renombrados médicos del mundo no encontró cura al cáncer que le fue detectado en 2004", añadió la nota necrológica.

El destino de su fortuna es desconocido ya que Nina murió sin hijos y su abogado, Jonathan Midgley, anunciará pronto el destinatario de una de las mayores fortunas de Asia, destacó el periódico.

Conocida por sus características trenzas arqueadas, Wang presidió el grupo Chinachem, conglomerado empresarial dedicado a inversiones inmobiliarias y de bienes raíces, que incluían además servicios financieros y de entretenimiento, entre otros.

Además de famosa por su riqueza, el nombre de Wang apareció repetidas veces en los titulares de la prensa china por la batalla legal que ganó contra su suegro, relacionada con una propiedad de su desaparecido esposo.

En el 2004, un tribunal dictaminó que Nina Wang había falsificado el testamento de su desaparecido marido y que su padre, Wang Din-shin, era el único heredero de la fortuna de su hijo.

Sin embargo, la sentencia se revocó un año después y la millonaria hongkonesa heredó la disputada propiedad.

Según el último ránking de la revista Forbes, Wang ocupaba el puesto 35 entre las personas más ricas de Asia.