¿Culeto? No, soy legañoso

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO

Si se cruza con un culeto puede que no sepa usted que ha dado con un nacido en Agaete, o que los corbata son los vecinos de La Oliva, en Fuerteventura. Son sólo algunos de los gentilicios de Canarias compilados en un catálogo que ha elaborado el catedrático de Lengua Española, Gonzalo Ortega.

La obra, que investiga hasta ahora un terreno inexplorado de la dialectología de las Islas, recopila casi 500 gentilicios del Archipiélago, algunos de los cuales, los de tipo burlesco, los rescata prácticamente del olvido. Como bien apunta Ortega, terorense que lleva años ejerciendo de catedrático en la Universidad de La Laguna (Tenerife), ese tipo de apodos colectivos que solían ponerse los pueblos forman parte de una cultura popular «tocada por el urbanismo creciente de la sociedad y el abandono de las tareas tradicionales en Canarias».

El libro recoge los gentilicios regulares, los que se derivan del nombre de la localidad o municipio, pero sobre todo bucea en la tradición oral para catalogar los que se ponían normalmente con ánimo despectivo. Era habitual entre pueblos donde había rivalidad, como entre Guía y Gáldar, en Gran Canaria. «Es el fruto de dos años de investigación sistemática», afirma Ortega, quien no obstante aclara que hacía muchos años que venía indagando. Islas con más apodos. El autor de este catálogo, que será presentado en próximas semanas, descubre así que hay islas muy agudas en el uso del gentilicio burlesco, como Fuerteventura y La Gomera, en las que predomina frente al regular. Además, los majoreros están casi en extinción, muchos los conoce muy poca gente. Y luego hay islas menos aficionadas, como Tenerife y La Palma.

De cada gentilicio, ordenados a modo de diccionario, el libro explica dónde se usa, por qué se puso (si se sabe), observaciones y la existencia de otros afines. Al final de la obra hay otro listado que permite buscar por islas y pueblos cuáles son sus gentilicios.