Culatto, el factor canario del programa ‘Spain Now!’

Marisa Culatto  (Las Palmas de Gran Canaria, 1964) está muy cómoda en Gran Bretaña; parte de su familia es de allí y el país le ofrece muchas oportunidades. Su trabajo fotográfico se incluye en la propuesta Spain Now!, un conjunto de actividades que muestra a los londinenses la creatividad española.

La artista visual Marisa Culatto está entre los diez creadores plásticos que exhiben su obra  dentro del programa Spain Now!, un conjunto de actividades culturales que pretende mostrar a los londinenses la creatividad de los creadores españoles afincados en la capital británica.

Bajo el título Flora/Ophelia expone un total de nueve fotografías hasta finales de diciembre en la galería Molina Contemporary, ubicada el barrio St John’s Wood, en el noroeste de Londres.

No es la primera vez que Culatto interviene en esta iniciativa. «El año pasado participé con un estudio abierto y una conversación a tres bandas con Roland Fischer y Michael Petry, y de esas aportaciones surbió la representacion con Molina Contemporary», explica la creadora a través de un cuestionario.

 Su propuesta reúne una selección de imágenes de dos series, Flora y Ophelia, en donde la creadora atrapa en un entorno líquido la belleza del esplendor vegetal, en el primer caso, y la fragilidad de las plantas marchitas, en su segunda serie.

De hecho, en los bodegones vivos de Flora, Culatto congela, literalmente, la belleza. «La intención conceptual tiene que ver con la belleza, su pérdida y el esfuerzo fútil por conservarla... Y, finalmente, habla del hecho fotográfico en sí: de congelar el instante», explica la autora al respecto.

Sus bodegones, además, tienen un carácter autobiográfico. «Se originan desde el hecho de que yo soy muher y ya de una cierta edad», explica la fotógrafa que coincide plenamente con Susana Blas cuando resalta que sus bodegones «no solo atrapan lo terso y lo vivo, celebran también lo podrido, que en otro momento fue glorioso». Al respecto, la historiadora del arte y autora del texto del catálogo de Flora/Ophelia añade que en esta obra «Marisa se adentra en sus miedos y asume la atracción y la repulsión que le genera el envejecimiento».

Curiosamente, en Ophelia, Culatto apenas trabajó una hora fotografiando las algas que habían quedado atrapadas en los charcos de una playa. Por contra, la idea de Flora se formó lentamente. La autora compuso, congeló y retrató sus bodegones un año después, en verano de 2015.