Cuarta protesta por los sondeos que lleva el Gobierno al Parlamento

Almudena Sánchez
ALMUDENA SÁNCHEZ

Con la comunicación que entró en el Parlamento de Canarias el día 14, el Gobierno acumula hasta cuatro iniciativas de este tipo, todas ellas escritas en tono de protesta contra las prospecciones petrolíferas que ya están en marcha.

No ha habido ningún otro tema en esta legislatura que haya potenciado tanto la capacidad de liderazgo del Gobierno como el relativo a las exploraciones en busca de petróleo o gas, ni siquiera la crisis o sus efectos.

Lejos de aportar algo nuevo esta comunicación, la posición del Ejecutivo queda incluso un tanto desfasada al abogar, una vez más, por la necesidad de que «las prospecciones se suspendan hasta que los tribunales se pronuncien sobre el fondo del asunto», habida cuenta que la empresa Repsol lleva varios días taladrando el lecho marino cerca de Canarias.

Así pues, la iniciativa del Ejecutivo que preside Paulino Rivero constituye realmente una actualización de lo que ha ocurrido con las prospecciones, «desde que en marzo de 2012 el Gobierno de España, mediante el Real Decreto 547/2012, reactivara la autorización a Repsol» hasta la desconvocatoria de la consulta.

Al respecto, se vuelve a protestar porque el Gobierno central «impide, además, que los canarios y las canarias puedan ser consultados sobre cualquier cuestión en general y, en concreto, acerca del modelo de desarrollo y de futuro que quieren para nuestra tierra», además de ignorar la oposición mayoritaria de la sociedad y las instituciones canarias».

En cualquier caso, el Gobierno hace una advertencia: «si mientras los tribunales analizan si se han cumplido o no las condiciones formales y materiales que la normativa exige para este tipo de actividades peligrosas, se produjera algún incidente, sus consecuencias, por la naturaleza altamente contaminante y peligrosa de la actividad, serían prácticamente irreversibles -o tardarían mucho tiempo en repararse- para el medio natural y para el turismo».