Las Palmas de Gran Canaria

Cruz de Piedra enciende las alertas del hambre

Las dificultades crecientes de un sector de la población para comer caliente y pagar el agua y la luz se hicieron visibles ayer ante el pleno del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. Las reclamaciones de los vecinos de Cruz de Piedra encienden las alertas del hambre en la ciudad.

«Callados no podemos seguir». Lorenzo Cabrera, presidente de la asociación 30 de Mayo de Cruz de Piedra, resumió ayer con esta frase el impulso que ha llevado a ese colectivo a encender todas las alertas sobre las crecientes dificultades que padecen muchos vecinos del barrio «y del municipio» para sobrevivir. Ante el pleno municipal, Cabrera contó ayer durante cinco minutos las necesidades que detectan en familias del barrio que no pueden pagar los recibos del agua o de la luz, o los dos juntos; de vecinos que no tienen para comer.

Habló de comunidades que no pueden pagar los gastos del ascensor, con el riesgo de que los más viejos del edificio se conviertan en «cautivos» sin poder salir de su casa, y reclamó de todas las administraciones un acuerdo que permita poner en marcha un plan integral que dé empleo a los vecinos del barrio «al menos durante seis meses, para que tengan derecho después a la prestación de desempleo», y de esa forma, aliviar las penurias.  

La intervención del portavoz vecinal se produjo cuando ya se había completado el primero de los dos debates que ayer protagonizaron la sesión plenaria municipal. La propuesta del PP que reclama al Gobierno regional un plan que permita la rehabilitación del barrio de Cruz de Piedra se había cobrado ya los primeros enfrentamientos entre el grupo de gobierno y la oposición, marcado por las acusaciones mutuas de demagogia, de mentir y de eludir responsabilidades.

El PSOE, que inicialmente anunció su apoyo a esa iniciativa, finalmente fue el único que votó en contra porque el PP no aceptó que se incluyera un compromiso para que el Ayuntamiento destine más dinero a los planes regionales de Empleo, y tampoco aceptó la apertura del centro de acogida de  menores del barrio, ahora destinado a actividades vecinales. 

Lorenzo Cabrera se presentó en el estrado del pleno para exponer la necesidad de agilizar la tramitación de ayudas de emergencia, el segundo de los motivos abordados, con similar intensidad.

La mayoría del PP impuso su enmienda, en la que se declara que «no habrá limitación presupuestaria para la concesión reglada de las prestaciones económicas de especial necesidad». Así, el grupo de gobierno «continuará aplicando los mecanismos de agilidad» para atender el incremento de la demanda social, que se ha triplicado respecto a años anteriores, de forma que se reduzcan los plazos de respuesta. Y reclama al Gobierno canario planes «urgentes» para combatir la pobreza.