Crianza del vino bajo el mar

Carlos Sixto De Inza Serrano
CARLOS SIXTO DE INZA SERRANO

La bodega La Grieta de Lanzarote ha experimentado con un nuevo sistema de envejecimiento del vino bajo el mar. Se trata de una prueba para lograr que los caldos alcancen su maduración en condiciones especiales de presión y temperatura, que favorezcan su curación, al tiempo que les den tonos salinos, dice el promotor del experimento, Ricardo Soca.

Es la primera vez que una bodega de las islas pone en marcha esta experiencia, en Canarias, consistente en sumergir durante cinco meses a 17 metros de profundidad 60 botellas de vino (48 de tinto y 12 de Malvasía) de la añada de 2011. Aunque ya la bodega Bermejo el pasado año hizo un prueba similar, pero en el Cantábrico, a través de un laboratorio especializado, y con menos botellas, el objetivo sigue siendo el de lograr un envejecimiento del vino en unas condiciones diferentes de presión y temperatura.

La prueba en esta ocasión se ha llevado a cabo en la costa de Punta Mujeres, en el municipio de Haría donde la bodega La Grieta se asienta, en pleno Malpaís de la Corona.

«A esta profundidad las botellas sumergidas en una jaula de acero soportan una presión de 2,7 bares y se mantienen a una temperatura uniforme. Con ello se busca una evolución o envejecimiento más rápido, al tiempo que el vino adquiere un toque de yodo y se logra que los ácidos se pulan y se logra una acidez más redonda».

Con este método se estima que el proceso de maduración es similar a una crianza de cinco meses en barrica, pero esta vez en botella y en unas condiciones especiales que añaden carácter al vino. «De momento se trata de una experiencia a modo de prueba, pero si los resultados son óptimos como se espera, el año que viene podrían sumergirse otras 100 botellas y seguir con el método en añadas sucesivas», explica el bodeguero y restaurador.

Constante búsqueda. Para la Bodega La Grieta, cuyo dueño elabora el vino de forma artesanal hace cinco años, seleccionando las mejores uvas del paisaje volcánico del Malpaís, y que está constantemente experimentando con nuevos procesos de elaboración que contribuyan a mejorar sus caldos, «este no es sino un ensayo más en la búsqueda de los mejores vinos». Otros ejemplos de este afán por mejorar están en las vendimias nocturnas o en el cultivo de variedades como el Merlot, Syrah o Cabernet Sauvignon, mezcladas con Listán negra.

Temas

Haría