Crean una nueva forma de oro casi tan ligera como el aire

30/11/2015
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Científicos de la ETH Zurich han creado un nuevo tipo de espuma hecha de oro real, de manera que no es diferenciable a simple vista, pero que es mil veces más ligera que las formas convencionales. Los expertos han indicado que hay muchas aplicaciones posibles.

  El equipo de investigadores, dirigidos por Raffaele Mezzenga, profesor de Materiales blandos, han desarrollado una malla tridimensional de oro que consiste principalmente en poros. Es la pepita de oro más ligera jamás creada. "Es más ligero que el agua y casi tan ligero como el aire", ha apuntado Mezzenga.

  El nuevo oro difícilmente se puede diferenciar del oro convencional a simple vista, ya que el aerogel tiene un brillo metálico. Pero en contraste con la forma convencional, es suave y maleable a mano. Se compone de 98 unidades de aire y sólo dos partes de material sólido. De este material sólido, más de cuatro quintas partes son de oro y menos de una quinta parte es fibra de proteína de la leche. Esto corresponde a oro de alrededor de 20 quilates.

  Los científicos crearon el primer material poroso mediante el calentamiento de las proteínas de leche para producir fibras de proteína de nanómetros, llamadas fibrillas amiloides. Luego se colocaron en una solución de sal de oro. Las fibras de proteínas se entrelazaron a sí mismas en una estructura básica a lo largo del oro simultáneamente cristalizó en pequeñas partículas. Esto dio lugar a una red de fibra de oro de tipo gel.

  "Uno de los grandes desafíos era cómo secar esta estructura sin destruirla", explica Gustav Nyström, postdoctorado en el grupo de Mezzenga. Como el secado por aire podría dañar la estructura de oro fino, los científicos optaron por un proceso de secado suave y laborioso utilizando dióxido de carbono.

  El nuevo material podría ser usado en muchas de las aplicaciones en las que se utiliza el oro, según dice Mezzenga. Las propiedades de la sustancia, como un peso ligero, el requerimiento de material más pequeño y una estructura porosa, tienen ventajas.

  Así, se habla de aplicaciones en joyas y relojes, o la posibilidad de que, al tener este material altamente poroso una amplia superficie, las reacciones químicas que dependen de la presencia de oro se puedan ejecutar de una manera muy eficiente. El material podría ser utilizado en aplicaciones donde la luz se refleja o es absorbida.

  Por último, los científicos han demostrado cómo pueden fabricarse sensores de presión con él. "A la presión atmosférica normal, las partículas de oro individuales en el material no se tocan, y el aerogel oro no conduce electricidad", explica Mezzenga.

  "Cuando se incrementa la presión, el material se comprime y las partículas comienzan a tocarse, por lo que el material se vuelve conductor", ha concluido.