¿Conseguirá Telegram hacerle realmente sombra a WhatsApp?

ESTHER PÉREZ VERDÚ

Se perfila como una buena alternativa al WhatsApp. Lleva en el mercado desde verano de 2013, pero es ahora cuando empieza a darse a conocer en los mercados internacionales. Se vende como la aplicación que recupera el derecho a la privacidad en los mensajes a través de Internet.

La reciente compra de WhatsApp por parte de Facebook ha hecho preguntarse a muchos usuarios de esta herramienta de mensajería instantánea por el futuro de sus comunicaciones. Con este escenario convulso es con el que se encuentra Telegram, la nueva herramienta de mensajería instantánea de factura rusa que está calando fuerte entre los usuarios de iOS y Android. Sus potentes características la convierten en una buena alternativa.

El principal argumento que esgrime Telegram frente a WhatsApp es la seguridad. Su lema, sin ir más lejos, es «recuperando nuestro derecho a la privacidad». La aplicación utiliza un protocolo de comunicación que encripta los mensajes que enviamos de forma rápida. También permite auto destruir conversaciones transcurrido un tiempo y crear chats secretos que no dejan ninguna huella en los servidores, para los más desconfiados.

Para demostrar la confianza en su seguridad, los creadores de Telegram ofrecen una recompensa de 200.000 dólares al primero que sea capaz de descifrar una conversación ajena. Sabiendo cómo se las gastan algunos hackers en Internet, hay que estar muy seguro del servicio para lanzar el reto.

Telegram está escrito en código abierto que está disponible al público. De esta forma, cualquier programador puede utilizarlo y transformarlo a su conveniencia. Esto hace que ya existan aplicaciones no oficiales que utilizan Telegram y que aportan mayores funcionalidades a la herramienta. Otra de las ventajas frente a WhatsApp es que puede instalarse en diferentes dispositivos con el mismo número de teléfono. Así es posible utilizarlo en el móvil y en la tableta. También existen versiones web y aplicaciones de escritorio no oficiales. Otra ventaja frente a WhatsApp es que permite compartir muchos tipos de archivos, no solo fotos y vídeos. Podemos enviar mp3, documentos de Word o un Powerpoint, si queremos. Y todo esto, además, completamente gratis.