Condenado a 4 años de cárcel por violar a su sobrina de 22 meses

14/09/2007

La Audiencia de Sevilla ha condenado a cuatro años de cárcel a un joven de 20 años que violó a una hija de su hermana, un bebé de 22 meses, aprovechando que se quedó a su cuidado mientras la madre trabajaba.

La sentencia de la Sección Séptima dice que la agresión tuvo lugar el 14 de febrero de 2006 en Santiponce (Sevilla), cuando el acusado M.V.A., aprovechando que estaba solo con sus sobrinos de 22 y 4 meses, desnudó a la menor y restregó su pene contra su zona genital con gran fuerza, lo que le causó numerosos hematomas en los labios y zona perigenital.

A la vez, "golpeó reiteradamente" a la niña y le causó "gran número de hematomas" en los muslos "para vencer su resistencia al intentar cerrar las piernas para protegerse del dolor que le causaba el acusado", según el fallo.

Al volver de trabajar hacia las 12.45 horas, la madre observó que su hermano estaba subiéndose los pantalones del chándal junto a la cama donde estaba tendida la niña, a la que el acusado "subió los leotardos al percatarse de su presencia".

La madre llevó inmediatamente al bebé al hospital de Bormujos (Sevilla), donde la pediatra y luego un forense certificaron el origen sexual de los hematomas que presentaba la víctima, en su mayor parte situados en los muslos, glúteos y zona vaginal y anal.

En el juicio, el acusado sostuvo que parte de las lesiones fueron accidentales al tropezar y caerse sobre la niña, y otra serie de ellas por haberse caído de un tobogán dos días antes.

Los jueces, sin embargo, sostienen que la mayoría de las lesiones se encontraban en "la recóndita zona genital" y "eran compatibles con haber sido causadas por un objeto alargado y romo" y con la fuerza ejercida "para vencer la resistencia de la menor".

Por contra, las supuestas lesiones de una caída fortuita como la descrita por el procesado deberían estar situadas "en la espalda, cara, rodillas, codos y otras zonas del cuerpo más expuestas a recibir impactos".

El fiscal solicitó en el juicio una condena de 9 años de cárcel, que la sentencia rebaja a 4 años en atención a la "inteligencia límite baja" del procesado, que fue escolarizado con retraso y vivía "con una madre drogadicta y un padre alcohólico", que "poco le encauzaron en el aprendizaje de las normas y límites éticos y sociales".

Junto a la pena de cárcel, que ha sido recurrida por la defensa ante el Tribunal Supremo, la sentencia le impone el pago de 12.500 euros a su sobrina por el daño moral y las lesiones causadas.