Con 10 puntos al infierno turco

Diez puntos para hacer historia. El Herbalife Gran Canaria se impuso ayer por 76-66 al Pinar Karsiyaka Izmir en la ida de los cuartos de final de la Eurocopa, renta que defenderá la semana que viene en tierras turcas, donde le aguarda un auténtico infierno.

Óscar Hernández Romano
ÓSCAR HERNÁNDEZ ROMANO

Los amarillos comenzarán 0-10 desde el salto inicial en busca de la que sería una semifinal histórica. El objetivo será difícil y duro, pero no imposible tras lo visto ayer. Se esperaba en la Isla un rival fiero, de mucho músculo y calidad, y así fue. Pero el Granca da primero y lo hace con galones, atizando un auténtico golpe sobre la mesa para lanzar un mensaje claro y alto a todo el infierno turco de que no se rendirá para intentar dar un paso más en su historia. Tuvo paciencia el Herbalife para ganar la primera batalla. Tras una primera parte de igualdad absoluta (42-42), los amarillos le fueron poco a poco comiéndole terreno a un conjunto turco sostenido por la calidad de sus americanos (Dixon, Dlieber y Strawerry), y de manera especial de Palacios, el colombiano con pasado amarillo que se marcha en su regreso a la isla con derrota pero con la mejor anotación del duelo (18). Sigue invicto el Gran Canaria en su feudo en la Eurocopa y lo hace con otro triunfo escudado en el trabajo coral (con especial mención para Oliver, una vez más destacando en anotación, con 17 tantos), con la única excepción de DaJuan Summers, al que se le sigue negando minutos en la rotación.

Equilibrio.

El partido fue intenso desde el salto inicial. La escuadra turca dio primero. Bobby Dixon la enchufó de tres en su primer lanzamiento, y Juan Palacios anotó dos tiros libres (0-5), mientras Tomás Bellas estrenaba el casillero amarillo (2-5). Cinco puntos seguidos de Kuric le dieron la vuelta al marcador (7-5), y ambos técnicos comenzaron su habitual baile de rotaciones, guardando piernas y gasolina para los parciales finales.

Se aguardaba en la Isla a un Karsiyaka férreo y así se mostró, lo que demandó músculo a un Herbalife Gran Canaria que también se puso el mono de trabajo para aguantarle el pulso a su rival (15-11, a 2.40 minutos para sellar el primer parcial).

Con el segundo triple anotado por Albert Oliver, los amarillos mantenían la ventaja a su favor (18-15) en una batalla sin embargo aún en su fase de tanteo entre dos equipos que no se habían visto las caras antes.

Con los primeros dos puntos de Levon Kendall, el Granca se anotó un primer cuarto por un 22-17 que igualaba su mejor renta del encuentro. Primera batalla ganada.

Pero con un parcial 0-6, con protagonismo para Strawsberry y Dixon, el Pinar Karsiyaka volvía a igualar las fuerzas (24-23) en un encuentro de alternativas y ritmo frenético.

En la recta final de la primera parte no cambió casi nada el panorama. Granca y Pinar se retiraron a los vestuarios como si nada hubiera pasado, igualados a 42 puntos. El Pinar exhibió baloncesto de altura; Herbalife respondió con la misma moneda. Equilibrio justificado entre dos equipos que buscan la semifinal de la Eurocopa.

La escuadra visitante exigió más músculo aún en el regreso al escenario. Y los de Reneses aceptaron también el reto. Las defensas endurecieron, y las canastas entraban ahora a cuenta gotas (46-46). Dixon, Diebler y Juan Palacios sostenían a los turcos con sus canastas, mientras en el bando amarillo era la suma coral la que mantenía el pulso (54-51, con tiempo muerto en la cancha a 2.45 para sellar el parcial).

El equilibrio se mantuvo intacto con el paso de los minutos. Con las defensas al límite costó anotar, y el encuentro entró en el último cuarto con ventaja claretiana (57-55). Batalla abierta.

Tavares abrió la lata en el parcial decisivo, mientras la grada comenzó a apretar en cada ataque turco. Con actividad extra en labores defensivas por ambos lados, la canasta se encogió, y la batalla exigió más músculo extra, justo lo que buscó un Karsiyaka al que sin embargo no le fue suficiente su estrategia para distanciarse de Granca muy entero y dispuesto a dar y recibir también al límite (66-59, a 5.31 para el final).

Fue entonces cuando los amarillos tomaron definitivamente el mando. Con el partido de la vuelta en mente, el Herbalife apretó los dientes en los últimos minutos en busca de aumentar una renta mayor que llevarse la semana que viene a Turquía. Y en ello se puso (68-61 tras canasta de Kuric a 2.35).

En el último minuto, y con la victoria ya en el bolsillo, el Gran Canaria redondeó la fiesta con un triple de Alvert Oliver y una canasta de Levon Kendall que junto con el último lanzamiento acertado de Strawberry sellaban el 76-66 final con el que el Granca viajará la semana que viene a tierras turcas. Que no es poco.