Clavijo acude a clases de política

02/02/2016

La escuela pública como caladero de inquietudes sociales. Fernando Clavijo se sometió ayer a un tribunal exigente, sin servidumbres mediáticas, encarnado por una representación de alumnos de primaria del colegio teldense Esteban Navarro. Una iniciativa en la que el presidente encajó y debatió, y en la que se abordaron problemas latentes en el Archipiélago.

Clavijo fue testigo y analista de un debate a seis voces. Los alumnos representaban distintas posturas políticas, detallaban y rebatían un programa electoral propio. El presidente del Ejecutivo escuchaba, valoraba y añadía la postura del Gobierno regional ante cada propuesta. Incluso aseveró apuntar en su agenda de trabajo alguna de las propuestas.

La idea de Esteban Santana, asesor pedagógico del CEP de Telde, trataba de implicar a los alumnos en un debate en formato radiofónico. Con la creación de seis partidos políticos, representado por tantos alumnos, y que examinaron al presidente en cuatro bloques pegados a la actualidad social: educación, empleo, sanidad y medio ambiente.

Luego, el dirigente nacionalista atendió a otra representación de alumnos en una rueda de prensa en la que no faltaron preguntas mordaces. Por ejemplo, el sistema electoral canario, donde Clavijo reiteró su defensa de la triple paridad.

Como el evento proviene del ámbito educativo, este sector tuvo mucho peso en el debate. «Estamos muy de acuerdo en la necesidad de potenciar la enseñanza de idiomas, especialmente en una comunidad en la que el turismo es nuestra principal fuente de ingresos», terció el líder del Ejecutivo antes de añadir que «nos preocupa mucho mantener los centros en buen estado. Pero también reconocemos que será muy complicado abrir nuevos centros, porque no contamos con tantos recursos».

Desde el lado del alumnado hubo propuestas de todo tipo. No faltó un clásico como «rebajar el sueldo de los altos cargos públicos que compartieron todos los candidatos. O la propuesta de Marcos  José Barrera para crear empleo: «Rebajar la edad de jubilación». O la que proponía Aimara Santana, algo más etérea; «Que sea lo que Dios quiera», dijo.

El presidente del Ejecutivo regional destacó la experiencia, a la que puso buena nota. «Me ha asombrado muchísimo cómo han preparado el debate, la corrección, sin interrumpirse, dándonos ejemplo y también me ha asombrado su concienciación de los que les rodea en el turno de preguntas final, que lejos de pensar en cosas que muchas veces les afecta solo a ellos, saben lo que ocurre en su entorno y, de verdad, que asombra gratamente y es la mejor garantía de tener una sociedad educada, crítica y con sentido de lo que es la solidaridad y lo colectivo», valoró.