Ciclismo

Chiappucci: "Gran Canaria es un paraíso"

04/03/2017

— De nuevo por Gran Canaria, tierra por la que siente gran afecto por sus continuas visitas. ¿De dónde viene su gusto por esta Isla?
— La primera vez que vine a Gran Canaria fue en la Vuelta de España de 1988. Pero como cicloturista y con tiempo para disfrutar de este clima y estos paisajes fue cuando Angel Bara me invitó, por primera vez, a participar en la Vuelta Cicloturista que desarrolla cada año en Maspalomas.
— Ha sido pionero en, una vez finalizada su carrera profesional, en venir al Archipiélago y participar en las pruebas que se han celebrado aquí. ¿Qué destaca de estas experiencias que continúa teniendo?
— Lo mejor que veo es la temperatura en invierno, que hay buenas carreteras, puertos que se pueden subir bien. Todo esto lo descubrí en la Vuelta Cicloturista de Gran Canaria y también en la de Tenerife. La gente es muy agradable y tienes muchos sitios para entrenarte como en ningún lugar de Europa y con una gran ventaja: con un viaje de tres o cuatro horas desde Italia, como es mi caso. Siempre me gusta venir aquí. Vengo todos los años un par de semanas para disfrutar de este paraíso. Puedes relajarte, disfrutar de la bicicleta en unas condiciones increíbles. Disfruto mucho aquí y por eso repito. Un  ciclista tiene aquí todo lo que necesita. También quiero resaltar el papel que juega mi amigo Ángel Bara en promocionar el cicloturismo en Canarias y en España. Hay que hacerle un reconocimiento muy especial por la labor que lleva ejerciendo durante tantos y tantísimos años en favor de nuestro deporte. Yo, por lo menos, quiero dejar constancia de mi afecto y admiración hacia Ángel Bara.
— Hable de sus impresiones del ciclismo español, que ahora tiene en Alberto Contador a su principal protagonista. ¿Está al día de la actualidad?
— Siempre veo ciclismo, aunque no estoy en equipos. Pero este deporte es mi pasión y lo sigo como no podía ser de otra manera. El ciclismo español goza de buen nivel y, en particular, Contador tiene mucha calidad y carisma. Es conocido en todo el mundo, también se le sigue en Italia. Pero a mí me gusta mucho Valverde, que siempre tiene opciones de ganar todas las carreras.
— Por estilo, se parece mucho a usted. ¿Lo ve así?
— Es valiente, ataca siempre, está bien en carreras de un día, por estapas, en las clásicas... En todas las etapas del año rinde a alto nivel y me recuerda mucho a mi época. Me parece un ciclista completísimo en todos los sentidos.
— Cierra hoy la semana asistiendo a un acto promocional en Barcelona en el que estará acompañado por Miguel Indurain y Melchor Mauri. Con Indurain mantiene muy vivos los lazos de amistad...
— Con todo el mundo de España me gusta estar relacionado por la gran afición que hay aquí al ciclismo. Con Miguel pasa igual. Tenemos una amistad sincera. Fuimos rivales en la carretera, pero disfrutamos ahora juntos del ciclismo tras habernos retirado.
— ¿Le admira pese a la legendaria rivalidad que protagonizaron?
— Todo lo que logró Miguel ha sido sido merecido. Hablamos de un gran campeón con cinco Tours, algo fantástico, al alcance de los privilegiados. Yo intenté competir contra él siempre que pude y para mí constituye un gran honor que se me señalara como el gran competidor de Miguel.
— Inevitable evocar aquella etapa del Tour de 1991, con salida en Jaca y llegada en Val Louron, en la que Indurain se consagró a nivel mundial y usted se apuntó un triunfo para la posteridad tras coronar Pourtalet, Aubisque, Tourmalet, Aspin y Val Louron. Llegaron juntos a la meta para dejar una de las estampas más memorables que se recuerdan...
— En aquel año todavía no conocía a Miguel, estaba aún muy cerca la etapa grande de Perico Delgado. Fue la primera escapada con él y me vienen  buenos recuerdos a la mente. Yo decidí atacar desde lejos para eliminar a los que estaban detrás y Miguel se vino conmigo.  Se enganchó al ritmo que impuse y aguantó muy bien, a diferencia de otros grandes favoritos. No hablamos en aquella escapada. Y recuerdo que, mientras corríamos en aquella etapa, me entró la duda respecto a él.No sabía si trabajaba para Perico o iba por su cuenta. Pero el esprint ya supe que se trataba de un gran campeón como así sucedería después con todo lo que consiguió.
— ¿Fue una suerte o una maldición coincidir con él por los títulos que le quitó?
— Conocer a Miguel y correr con él fue una gran suerte para mí.  Era un tío especial, tenía la suerte de ser un gran campeón en las etapas contrarreloj y mi única posibilidad era atacar. Lo intenté siempre. Pero, insisto, se trataba de un grandísimo campeón.