Celso Albelo: «Soy consciente de quién es Kraus y para mí es un mito»

24/11/2014

El tenor tinerfeño protagoniza, junto al pianista Juan Francisco Parra, la 12ª edición del Concierto-Homenaje a Alfredo Kraus, que se celebrará este lunes, a las 20.30 horas, en el Teatro Pérez Galdós.

La vida nocturna de músicos y cantantes suele apartarlos de las bondades de las mañanas. Pero cuando tiene un hijo de cuatro meses y debes salir a pasearlo las cosas son diferentes. El tenor canario Celso Albelo pasea con su primogénito por las calles de Valencia. Se acaba de estrenar como padre, pero no es el único reto al que tiene que hacer frente en estas fechas. Comparte escenario zarzuelero con Plácido Domingo, viaja a Las Palmas de Gran Canaria para el homenaje de hoy a Alfredo Kraus y prepara un nuevo rol para febrero de 2015. De vez en cuando interrumpe la conversación telefónica. No es el bebé, son las palabras «¡Adiós maestro!» las que le distraen y animan. 

— ¿Qué hace Celso Albelo haciendo zarzuela? 
— A mi me gusta muchísimo la zarzuela. Desgraciadamente, mi voz a lo mejor se adapta mejor a la ópera, pero siempre este género que me ha gustado muchísimo y no crea, es complicado de cantar. Cuando me lo propusieron [hace de tenor protagonista de Luisa Fernanda en el Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia] me lo pensé bastante. Era estar con Plácido Domingo, el  supermegaplácido [que hará la voz de barítono], vengo de un gran esfuerzo –el Roberto Devereux en Viena y Berlín– y, enero, debuto el Guillermo Tell. Dos debut seguidos no son sencillos, pero el género merecía la pena el esfuerzo.
— En el mundo de la lírica la zarzuela sigue siendo la hermana pobre. Algunos podrían entenderlo como «bajar el nivel»....
— Yo no considero que eso sea bajar el nivel. La zarzuela es un género muy complicado que tiene unas características muy peculiares. Hice hace tiempo Marina en el teatro de la Zarzuela de Madrid y fueron 16 funciones y estuvo casi todo vendido o, al menos, siempre superando el 80% del aforo. La gente tiene ganas de cosas con cierto cuidado. Claro que es un género que necesita ayudas. En ese sentido, quizás, hemos malinterpretado las cosas porque se ha extendido la creencia de que es «un género menor» y es que, cuando se le apoya,  pasa que hay menos tiempo para ensayar, para  programar... Pero, como género, es más que interesante.
— ¿Seguirá los pasos del «incombustible» Plácido Domingo?
— Las excepciones no se pueden confirmar como regla. Obviamente como él pocos, quizás Leo Nucci y alguno más. Plácido Domingo es una especie de Superman de la ópera, del teatro en general. Dirige, da  concurso,  es un gran comunicador, sube en escena... Alfredo Kraus era de otro estilo. Un maestro, pero con otro tipo de perfil y que entendía las cosas de una manera diferente.
— Hace mucho tiempo, precisamente, se oponían como modelos, en especial tras las actividades de los tres tenores. ¿Cree que el público aún mantiene esa división? ¿Se es de Domingo o de Kraus?
— Hay mucha gente que todavía, parte del público de cierta edad, que  se acuerda de este tipo de cosas. Pero yo creo que es inútil no reconocer que los tres tenores, te guste más o menos, popularizaron la opera. Otra cosa es si los animaba a profundizar. Yo creo que eso no era su finalidad, pensaban en algo más comercial, aunque lo interesante es profundizar.
— Pero a veces el público insta a que tal cantante «supere» a alguien, en su caso a Kraus...
—  Yo soy consciente de quien es Alfredo Kraus y, para mí, es  un mito. Yo el 100% de mi vida lo dedico a investigar y a estudiar porque, por muchos discos que escuches, si no profundizas lo que haces no deja de ser una imitación. Pero, es verdad que hay una parte del público que no está preparada para que le presentes algo nuevo y dicen «así no se hacen las cosas». Yo planteo este homenaje desde las perspectiva de que los dos somos canarios y hacemos el mismo repertorio o muy similar e intento hacer un pasaje por todo lo que cantamos y lo que le gustaba: la música de cámara, la zarzuela y la opera.