Catorce años sin levantarse de la cama

20/09/2012

Maximina Curbelo lleva por lo menos catorce años postrada en su cama sin poderse levantar, afectada por obesidad mórbida. Recibe una pensión de 80 euros y vive gracias a la pensión de su marido y a la ayuda de los Servicios Sociales de Arrecife y de los vecinos.

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Maximina lleva más de una década contemplando la vida desde su cama, en una casita terrera del barrio arrecifeño de Altavista, sin apenas poder moverse ni para ir al baño. La última vez que salió de su vivienda fue hace un par de años, para ir al médico. Por aquel entonces hubo que llamar a los bomberos, quienes tuvieron que echar abajo un tabique de su casa y ampliar la puerta de la edificación.


Maximina es otra víctima más de la crisis, aunque quizás esta lo que ha hecho ha sido empeorar aún más si cabe su escasa calidad de vida. Subsiste con una pensión no contributiva de 80 euros. Al margen, en casa, en teoría entran al mes algo más de 400 euros que recibe su marido, también con problemas de salud.


Su vida resulta algo más llevadera gracias a la visita tres veces por semana de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Arrecife, que la lavan, la llevan algo de leche y comida y se encargan del mantenimiento en un estado de funcionamiento de la máquina de oxígeno a la que Maximina permanece materialmente atada. También colaboran en su relativo bienestar los vecinos del barrio y Cáritas, a través de la parroquia Padre Claret de Altavista, cuya labor en el reparto de comida a los más desfavorecidos es encomiable, gracias a personas voluntarias, como Toña González y su familia.


A Maximina, madre de siete hijos, «todos ya mayores e independizados, también sacudidos por la crisis», como ella dice; y abuela de al menos catorce nietos, raro es el mes que no le cortan el agua por falta de pago y de nuevo son los caritativos vecinos, auténticos héroes de esta historia, quienes acuden en su ayuda en cuanto les es posible.