Casa Fuerte, de bien cultural a estercolero

La Casa Fuerte de Agaete tiene abierto un expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural desde hace unos veinte años. En ese tiempo, nada se ha avanzado. Mientras, el edificio se cae a pedazos y su interior se deteriora.

El valor cultural, histórico y patrimonial de la Casa Fuerte de Agaete radica en que fue edificada en tiempos de la conquista, allá por 1481, tras orden del gobernador Pedro de Vera. La Casa Fuerte o Torre Fortaleza se asienta sobre unos cimientos aborígenes y a su alrededor, por aquel entonces, se plantó el primer ingenio azucarero.

Pero todo eso no es más que pasado enterrado en el olvido, o por lo menos así se entiende al contemplar la Casa Fuerte en su actualidad. El alcalde de Agaete, Antonio Calcines, asegura que «nada se puede hacer». «Los propietarios son muchos» y los diversos intentos por llegar a un acuerdo con ellos han quedado en eso, en intentos.

Desde hace unos veinte años el expediente para declarar la Casa Fuerte Bien de Interés Cultural no ha avanzado. Dice Calcines que «los propietarios no tienen interés» en que la propiedad pase a manos del Cabildo o del propio Ayuntamiento. Mientras, añade, la Casa Fuerte se ha convertido en «un auténtico estercolero». A su alrededor se levanta un perímetro de protección, en el que no se pueda hacer nada hasta que no se resuelva la situación de este emblemático edificio que forma parte de la historia de Canarias.

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